HISTORIA DE LA FILOSOFÍA

IES ROSARIO DE ACUÑA


 

 

 

 

 

ARISTÓTELES Y LA FILOSOFÍA HELENÍSTICA

 

 

VIDA Y OBRA

 

Aristóteles nació en el año 384 en la ciudad de Estagira, una ciudad situada en la península calcídica, en la antigua Macedonia. Su padre, Nicómaco, pertenecía a los Asclepíadas. Era médico y amigo del rey Amintas II de Macedionia y parece probable que parte de la infancia de Aristóteles transcurriera en la corte de Pela. Aristóteles quedó huérfano pronto, y fue tutelado por un pariente llamado Próxeno, a cuyo hijo Nicanor adoptó más tarde agradecido Aristóteles.

 

A los 17 años (año 367) ingresó en la Academia de Platón, en donde permaneció 19 años, hasta la muerte del maestro. En la época en la que ingresó Aristóteles en la Academia, Platón se dedicaba al Teeteto, el Sofista, el Político, Parménides, Filebo, etc. Es decir, que en aquella época estaban en revisión precisamente la teoría de las ideas, la cuestión del Estado, etc. Una época también de renovada orientación científica (ingresan el matemático Teeteto, los astrónomos Eudoxo, Helicón y Ateneo, los médicos Filistión, etc.) influirán sin duda en la orientación científica que caracteriza al propio Aristóteles. Platón solía decir refiriéndose a él: «Vayamos al cuarto del lector», y otra vez, como Aristóteles no asistía a su enseñanza, dijo el siguiente verso: «falta la mente y sordo el auditorio». Cuando muere Platón, Espeusipo, su sobrino, será su sucesor. Espeusipo orientará la Academia en una corriente neopitagórica, y Aristóteles abandona Atenas y se instala durante tres años en Assos, invitado por su amigo Hermias, tirano de Atarneus y también platónico, formando allí un círculo de platónicos. Se casa con la ¿sobrina, hija adoptiva, nieta? de Hermias, Pythias, y viaja a Mitilene invitado por Teofrasto, en donde pone en marcha sus estudios de biología.

 

En el año 343-342, Aristóteles es invitado por el rey Filipo de Macedonia para educar a su hijo Alejandro, que a la sazón tiene en ese momento 13 años. Aristóteles se instala entonces en la famosa ciudad de Pela. Filipo muere en el año 335-334 y Aristóteles regresa a Atenas mientras Alejandro comienza a hacerse Alejandro Magno. En Atenas, Aristóteles busca un sitio para instalar su propia escuela de filosofía. El Bosque de Apolo Lycius, favorito de Sócrates, será el lugar elegido después de haber alquilado varias casas. Allí funda Aristóteles el famoso Liceo. Esta escuela (la llamada escuela de los peripatéticos porque las clases se realizaban dando largos paseos), llegó a organizar una gran biblioteca, modelo que servirá para la legendaria biblioteca de Alejandría. Había dos tipos de enseñanza, una dirigida al gran público (exotéricas) y otra dirigida a los iniciados (esotérica). Aristóteles recibe de Alejandro innumerables objetos, plantas exóticas, animales, relatos de lugares, constituciones, todo lo que a través de las conquistas de aquél podía servir para los propósitos de las investigaciones del Liceo.

 

Sin embargo, Alejandro consiguió al mismo tiempo, convertir Atenas y todas las demás ciudades griegas en provincias de su vasto imperio (un imperio que llegó hasta la India). Esto provocaría las iras de los orgullosos atenienses que desde entonces comenzaron a ver con bastante recelo al propio Aristóteles que estaba protegido por su amigo Antípatro, regente de Grecia bajo órdenes de Alejandro. De este modo, cuando Alejandro muere, en el año 323, a la edad de treinta y tres años (modelo mítico que después serviría para laurear otro héroe con vocación universal -Cristo-), Aristóteles tuvo que huir de Atenas por el peligro de que cayeran sobre él las iras de los atenienses contra Macedonia. Dijo: « no dejaré que los atenienses pequen dos veces contra la filosofía». Se refugió en Calcis, en la isla de Eubea, de donde era oriunda su madre, y allí murió en el año 322. Léase el texto siguiente, testamento de Aristóteles según lo presenta Jaeger:

 

«Todo irá bien, mas para el caso de que suceda algo, ha tomado Aristóteles estas disposiciones. Antípater será el ejecutor en todas las materias y en general, pero hasta que llegue Nicanor, serán Aristomenes, Timarco, Hiparco, Dióteles (si él consiente y las circunstancias lo permiten) Teofrasto, quienes se encargarán de Herpilis y de los niños como de la propiedad. Y cuando la niña [su hija Pitias] haya crecido, se la dará en matrimonio a Nicanor; pero si sucede algo a al aniña (no quiera el cielo que suceda cosa semejante) antes de su matrimonio, o depués de casada, epro antes de haber hijos, tendrá Nicanor plenos poderes tanto por respecto a la niña, cuanto por respecto a todo lo emás, para administrar de una manera digna así de él mismo, como de nosotros. nicanor se encargará de la niña y del niño Nicómaco como lo crea justo en todo lo concerniente a elllos, como si fues su padre y hermano y si algo sucediese aNicanor (¡no l quiera el cielo!), sea antes de que despose a la niña, sea después de haberla desposado, erpo antes de haber hijos, todas las disposicinoes que pueda tomar serán válidas. Y si teogfrasto quiere vivir conella, tedrá los mismos derechos que Nicanor. en toro caso, los ejecutores, de acuerdo con Antípater, administrarán en lo que respecta a mi hija y al niño como les parezca ser mejor. Los ejecutores y Nicanor, en memoria mía y el constante afecto que ha tenido Herpilis para mí, cuidarán de ella en cualquier otro respecto, y si desea casarse, verán cómo la den a alguien no indigno; y además de lo que ya ha recibido, le darán un talento de plata tomado de la herencia y las tres sirvientes que escoja, además de la muchacha que tiene al presente y del sirviente Pirreo; y si prefiere quedarse en Calcis, el alojamiento del jardín; si ir a Estagira, la casa de mi padre. cualquiera de estas dos casas que ejlija, los ejecutores la amueblarán con los muebles que crean adecuados y que apruebe la propia Herpilis. Nicanor se encargará del niño Mírmex, a fin de que lo lleven a sus propios amigos en una forma digna de mí, con la propiedad de él que recibimos. A Ambracis se le dará la libertad, y al casarse mi hija recibirá 500 dracmas y la muchacha que ahora tiene. Y a Tale se le dará, además, de la muchacha que tiene y se compró, 1000 dracmas y una muchacha. Y Simón, encima del dinero pagado a él antes que a otro sirviente, tedrá un sirviente comprado para él o recibirá una suma mayor de dinero. Y Ticón, Filón, Olimpio y su hijo obtendrán su libertad cuando se case mi hija. Ninguno de los sirvientesque me cuidaron será vendido, sino que seguirán siendo empleados; y cuando lleguen a la edad adecuada, obtendrán su libertda, si la merecen. mis ejecutores verán cómo se erijan, cuando estén acabadas, las imágenes que se mandaron hacer a Grilión, a saber, la de Nicanor, la de Proxeno, que fue mi intención haber hecho, y la de la mandre de Nicanor; también erigirán el busto que se ha hecho de Arimnesto, para que sea un recuerdo de él, en vista de que murió en la infancia, y dedicarán la estatua de mi madre a Demeter en nemea o dondequiera que crean mejor. y dondequiera que me sepulten, allí se depositarán los huesos de Pitias, de acuerdo cos sus propias instrucciones. Y para conmemorar la vuelta de Nicanor sano y salvo, como hice voto en nombre suyo, erigirán en Estagira estatuas de piedra de tamaño natural a Zeus y Atenea Salvadores.»[1]

 

Nicanor, militar distinguido en el ejército de Alejandro, era el hijo de su tutor Próxeno. Herpilis fue la segunda mujer de Aristóteles, a la muerte de Pitias. Con Herpilis tuvo un hijo, Nicómaco, a quien dedicará el título de su gran obra sobre ética: Ética a Nicómaco. Arimnesto era el nombre de un hermano de Aristóteles que murió prematuramente.

 

Dice Ross que «una tradición digna de creencia lo descrie como calvo, de piernas cortas, los ojos pequeños, la palabra balbuciente, pero de notable elegancia en el vestir. La malevolencia e sus enemigos lo representaba como llevando una vida afenimada y como indulgente consigo mismo[...] Se nos dice, además, que tenía inclinación a la burla, que se manifestaba en la expresión de su mirada; y Diógenes Laercio cita algunas expresiones que testimonian su ingenio fácil.» (Diógenes Laercio, en su Vida de los filósofos más ilustres.)

 

 

OBRA

 

Aristóteles escribió en el mismo estilo de su maestro Platón varios diálogos, e incluso nos dice que algunos de ellos llegaron a ser famosos, influyendo aún en autores posteriores, como Cicerón, Quintiliano, etc. Estos diálogos, bellos y escolares, desaparecieron hasta el punto de que hoy se conserván solamente breves fragmentos. Sin embargo, la obra de Aristóteles que nosotros conocemos está formada por un conjunto de documentos escritos en un estilo no precisamente dramático; en forma de tratados. Parecen apuntes para las clases que Aristóteles confeccionaba o incluso que alumnos suyos elaboraban a partir de sus clases. Estos textos permanecieron durante siglos perdidos hasta que fueron recuperados por Andrónico de Rodas. Durante estos siglos el Liceo que Aristóteles había fundado experimentó una profunda decadencia. La razón que explica la desapación de estas obras está en que Teofrasto, sin duda el mayor de los discípulos directos de Aristóteles, dejó al morir en herencia los edificios y el jardín a la escuela, pero la biblioteca y los escritos esotéricos de Aristóteles se los cedió  a Neleo de Escepsis hijo de Corisco, un académico que había estudiado con Aristóteles y con quien organizó una escuela en la ciudad de Asos por los años 347-345. Neleo transportó la biblioteca a Asia Menor y al morir la legó a sus herederos. Estos ocultaron las obras en una bodega para evitar que cayeran en manos de los reyes atálidad que trabajaban por entonces en la construcción de la gran biblioteca de Pérgamo. Los escritos permanecieron ocultos hasta que un bibliófilo llamado Apelicón, los adquirió y los llevbó a Atenas. Pero a la muerte de Apelicón fueron confiscados y conducidos a Roma en el año 86 a.n.e. por Sila, donde fueron confiados para su transcripción al gramático Tiranión, que no terminó su obra. Andrónico de Rodas fue el que terminó esta labor de transcripción. Andrónico de Rodas que es considerado el undécimo director del Liceo de Aristóteles, se transladó a Roma desde Atenas para recuperar estos materiales, así que entre los años 40 y 20 ane. consiguió publicar las obras escolares de Aristóteles. Fue Andrónico quien ordenó definitivamente estas obras. Poco a poco, estas obras comenzaron a hacer sombra sobre las obras publicadas por Aristóteles (las exotéricas) hasta que cayeron en el olvido, y a esto se debe que se hayan perdido.

 

 

Clasificación de la obra esotérica de Aristóteles:

 

1. Escritos sobre Lógica: De Interpretatione, Las Categorías, Primeros Analíticos, Segundos Analíticos, Los Tópicos y las Refutaciones Sofísticas.

 

2. Escritos de Física: los ocho libros que forman La Física, De Coelo, De Generatione et Corruptione y los Meteorológica.

 

3. La Metafísica, formada por los catorce libros que "están después de La Física". Tales libros tocan los aspectos esenciales de la ontología aristotélica.


 

4. Escritos de Biología: Historia de los animales, El movimiento de los animales, Las partes de los animales...

 

5. Escritos de Psicología: De anima.

 

6. Escritos sobre moral: Ética a Nicómaco, Ética a Eudemo y Magna moralia.

 

7. Escritos sobre Ciencias Sociales: La Política, La Economía.

 

8.  La Retórica y  La Poética.

 

 

Aspectos generales del pensamiento aristotélico.

 

Mientras que para Platón el concepto de phrónesis equivale a sophía (conocimiento, sabiduría), dando a entender con ello que el conocimiento tiene como finalidad última el bien, la felicidad y, en el límite, el advenimiento del Estado Ideal, Aristóteles separa sophía y phrónesis. En Aristóteles, pues, el conocimiento (sophía) sólo se dirige a la verdad, mientras que la phrónesis queda representada como conocimiento práctico, útil para desenvolverse en la vida (Ética a Nicómaco) que todo hombre tiene. Bien y verdad no son ya sinónimos, y por lo tanto, la sabiduría no tiene por qué llevar al hombre al bien, así como el mal tampoco se puede definir entonces solamente como ignorancia, tal y como había enseñado Sócrates.

 

Si Platón ha podido ser interpretado como un místico, Aristóteles podrá ser visto como un asceta que concibe la búsqueda de conocimiento como una indagación individual y ajena a la polis. El camino de conocimiento no se completa con la liberación de los esclavos, sino con la ataraxia.

 

Por otro lado, la formación  científica de Aristóteles determina su intento de convertir a la filosofía en una ciencia que debe contar, como todas las demás, con métodos e instrumentos apropiados. A dicha ciencia la llama Filosofía Primera (es lo que los comentaristas posteriores van a llamar metafísica u ontología, palabras que no pertenecen a Aristóteles). Dice de ella que es la ciencia suprema, y la define como "la ciencia del ser en cuanto ser", es decir, las demás ciencias abordan aspectos concretos de los cosas existentes. Por ejemplo, la física estudia el movimiento de las cosas existentes, la matemática la cantidad..., pero el objeto de la Filosofía Primera no es ningún aspecto particular del ser, sino el ser en general, el ser en cuanto ser. Dicho de otro modo, la Filosofía Primera no se pregunta por qué las cosas  son de una manera determinada, sino por qué son; su pretensión es responder a la pregunta ¿qué es lo que hace que las cosas sean?

 

Como se recordará, este había sido el punto débil de la filosofía de Platón: el maestro ve la necesidad de postular la existencia de algo que no deviene (Ideas) como única manera de explicar la existencia de la realidad cambiante, pero no acierta a explicar cómo esto es posible, es decir, no deja claro de qué manera las Ideas son causas de las cosas. Por tanto, según Aristóteles, Platón no responde verdaderamente a la pregunta ¿qué es lo que hace que las cosas sean?.

 

Vamos a concluir con lo que, posiblemente, sea la peculiaridad más interesante y la novedad más radical de la filosofía aristotélica: toda investigación científica necesita un instrumento propio. Por deducción, si la filosofía quiere convertirse en una ciencia en sentido pleno, necesitará de un instrumento propio, pero, )cuál podrá ser éste en el caso de la filosofía?. Aristóteles responde con claridad: la lógica. Pero, dicho esto, se plantean dos nuevas preguntas:

 

1. ¿Cómo podemos hacer de la lógica un instrumento de la filosofía?: analizando la estructura lógica del lenguaje, o, lo que es lo mismo, del pensamiento, hasta descubrir sus leyes.

 

2. ¿Cómo es posible que el conocimiento de la estructura lógica del lenguaje y del pensamiento, el decir, el dominio de la lógica, sea el instrumento apropiado de la filosofía?:la Filosofía Primera, se podría objetar, es la ciencia de ser en cuanto ser, pero no dijimos que fuera la ciencia del lenguaje, entonces, ¿cómo es posible que el conocimiento de la estructura del lenguaje y del pensamiento nos sirva para acceder al conocimiento del ser?. La respuesta sólo es posible partiendo del siguiente supuesto: para un griego, lo mismo es pensar y ser, la estructura lógica lenguaje-pensamiento es la misma estructura lógica del ser; si descubrimos cómo funcionan el lenguaje y el pensamiento, descubrimos cómo funciona el mundo, la realidad, el ser. A nosotros esa hipótesis nos puede parecer extraña e ingenua pero fue necesario mucho tiempo para empezar a poner en cuestión la correspondencia entre el pensar lógico y la estructura ontológica.

 

Esto nos conduce a otra conclusión: el paralelismo entre lógica y ontología es completo en Aristóteles. Si la estructura lógica del lenguaje es la misma que la estructura ontológica del mundo, entonces lógica y ontología son aspectos inseparables.

 

 

EPÍGRAFE EL CONCEPTO DE SUSTANCIA

 

1.1 La Sustancia como problema de la Filosofía Primera

 

     La investigación en torno al concepto de sustancia (ousía) ocupa gran parte del grupo de escritos aristotélicos que Andrónico de Rodas recoge bajo el título de Metafísica. Debemos señalar, no obstante, que Aristóteles nunca emplea el término "metafísica", sino el de Filosofía Primera, que define como "la ciencia del ser en cuanto ser", frente a la Filosofía Segunda o Física.

 

La pregunta  "¿qué es el Ser?" es, pues, la cuestión central que procura resolver la Filosofía Primera. Pues bien, según el propio Aristóteles, dicha pregunta se reduce a esta otra: "¿qué es la Sustancia (ousía)?". Evidentemente, con el paralelismo establecido entre ambas cuestiones, Aristóteles quiere decir que el Ser, en sentido estricto, es la Sustancia. A continuación vamos a tratar de reconstruir lo que Aristóteles entiende por Sustancia.

 

 

1.2 Sustancia Primera y Sustancia Segunda

 

     Hemos dicho ya que Aristóteles acepta el paralelismo entre la estructura lógica del lenguaje y la estructura ontológica del mundo, del Ser. De este modo, la lógica puede convertirse en instrumento de la Filosofía Primera; ciertamente, si conociendo la estructura lógica del lenguaje conozco, a la vez, la estructura ontológica del mundo, entonces el análisis lógico será la vía más apropiada para acceder al conocimiento del Ser, objetivo de la Filosofía Primera.

    

Dijimos también que el Ser es, en sentido estricto, la Sustancia, por lo cual, para analizar la noción de Sustancia, Aristóteles parte del análisis de la estructura lógica del lenguaje, en particular de la estructura lógica del tipo de enunciados llamados apofánticos o atributivos, únicos de los que cabe decir que son verdaderos o falsos (frente a enunciados de tipo exclamativo, apelativo e interrogativo que no son susceptibles de verdad o falsedad).

 

La estructura de este tipo de proposiciones es la de Sujeto + Predicado. A lo que se predica o se atribuye de un sujeto, Aristóteles lo llama "CATEGORÍA", vocablo que deriva del verbo griego "kategoréo", que significa "decir", "predicar", pero también "acusar", circunstancia que ha llevado al filósofo español Gustavo Bueno a suponer que la doctrina aristotélica de las categorías ha podido estar inspirada en las prácticas judiciales atenienses. Aristóteles propone una lista de diez categorías, es decir, de diez modos distintos de atribuirse un predicado a un sujeto: Sustancia, cantidad, cualidad, relación, lugar, tiempo, situación "llevar" o "portar", acción y pasión.

 

La distinción lógica entre Sujeto y predicado se corresponde en el plano ontológico con la distinción entre Sustancia y categorías. El Sujeto lógico-gramatical sería, a escala ontológica, la Sustancia. Etimológicamente, "Sustancia" deriva del verbo "sub-stare", literalmente, "lo que está debajo de", es decir, aquello que sirve de soporte sobre el que se dan ciertas modificaciones, aquello que "sub-yace" (el "sub-jectum" o "sujeto") que puede recibir modificaciones diversas (accidentes), pero que se mantiene idéntico a sí mismo en el proceso de cambio. Por contra, Aristóteles entiende por categorías las diferentes maneras en que la Sustancia puede ser modificada. De ahí concluirá Aristóteles: «el ser (la sustancia) es uno, pero se dice de muchas maneras, de tantas cuantas categorías hay».

 

Y como entre la lista de las diez categorías figura en primer lugar la sustancia como categoría, parece desprenderse una cierta contradicción: por un lado, Aristóteles identifica la Sustancia con el Sujeto y, por otro, la sitúa como la primera de las Categorías o predicados. Pero la contradicción es sólo aparente. Para resolverla Aristóteles acude a la distinción entre Sustancia Primera y Sustancia Segunda.

 

Sustancia Primera: "es lo que ni se predica de un sujeto ni está presente en él, como por ejemplo, el caballo y el hombre individuales". Desde una perspectiva lógico-gramatical, la Sustancia Primera es el Sujeto, mientras que en la escala ontológica se refiere a los individuos particulares, lo único que es verdaderamente real. Además, Aristóteles recalca que éste es el sentido propio y genuino de la noción de Sustancia.

 

Esta definición encierra una crítica a Platón, al que Aristóteles reprocha haber afirmado que lo verdaderamente real (el Ser propiamente dicho o la Sustancia) era la Idea. Al contrario, lo único que para Aristóteles existe realmente son los individuos particulares y concretos, es decir, las Sustancias Primeras. Contra Platón, el ser (la Sustancia), no tiene existencia separada de las cosas plurales, sino que el ser sólo es en la medida en que se manifiesta en las cosas particulares, plurales, negando la existencia separada de las Ideas en un kósmos ouranós.

 

Sustancia Segunda: "se llama Sustancias Segundas a las especies a que pertenecen las cosas que llamamos Sustancias Primeras, así como a los géneros de esas especies". Por ejemplo,  el individuo "Sócrates" pertenece a la especie "hombre" y , a su vez, la especie "hombre" pertenece al género "animal"; especie y género son Sustancias Segundas, pero, frente a lo que según Aristóteles defendió Platón, no tienen existencia separada de los individuos particulares y concretos. Así pues, en el plano lógico-gramatical la Sustancia Segunda es el primero de los predicados, pues el género y la especie son predicados esenciales. En el ontológico, la Sustancia Segunda es la primera y principal de las categorías de la Sustancia Primera (individuo concreto); es su esencia. Las demás categorías podrán considerarse accidentales, pero la categoría de sustancia es esencial. 

 

 

1.3 La Sustancia como Forma.

 

     En el apartado anterior hemos dicho qué es la Sustancia, pero eso no es suficiente. Aristóteles dice que "conocer es conocer por las causas", por tanto, conocer la Sustancia no se limita a definir qué es, sino también por qué es, cuál es su causa. Responder a esa pregunta  es el objetivo de las siguientes líneas.

 

     Para Aristóteles, toda Sustancia Primera (toda cosa concreta) es un compuesto de dos principios básicos: materia (hyle) y forma (morphé). Los historiadores de la filosofía llaman hylemorfismo a esta concepción de los objetos particulares como compuestos de materia y forma.

 

     Materia, o causa material es una parte necesaria para la configuración de un individuo, pero no es suficente. La materia se ofrece in-formada, organizada de una determinada forma: La causa formal. De cada sustancia individual podemos extraer relativamente su causa formal y su causa material: de una mesa, la madera, y la forma de mesa que la define, la madera misma se distinguirá del hierro o de otras materias por su forma y así sucesivamente. Si recorremos adecuadamente este proceso de descomposición de materia y forma se podrá llegar a concebir un concepto aristotélico muy importante construido por vía estrictamente negativa: la materia prima, definida precisamente como la materia desprovista de toda forma. El carácter abstracto y negativo de este concepto le hace especialmente interesante como expresión del ejercicio mismo de la filosofía (véase también su relación con el concepto de ápeiron de Anaximandro o el migma de Anaxágoras).

 

Para la elaboración de un compuesto, de una sustancia primera, es necesario el concurso de la forma; lo que hace que una cosa sea tal cual es, la que la define como idéntica a sí misma y distinta de todas las demás. En definitiva, es el modelo de acuerdo con el cual se organiza la materia. Ahora bien, la forma también es una abstracción igualmente negativa y construída a partir de la descomposición analítica del individuo particular, descomposición que no puede hacerse más que a partir de los individuos particulares y sin los cuales no tiene existencia alguna. Esto hace que la Forma, la sustancia no pueda ser considerada un accidente del sujeto particular, sino su esencia precisamente.

 

De lo dicho se pueden extraer las siguientes consecuencias:

 

1. La forma es propiamente la sustancia, puesto que es ésta la parte que confiere identidad al compuesto, al individuo particular.

2. Por ser el patrón, el modelo conforme al cual se organiza el objeto individual, la forma se presenta como un principio activo, fuerza que conforma a la materia entendida como receptáculo pasivo.

3. Ni la materia ni la forma tienen existencia separada por sí mismas, es decir, sólo existen en el compuesto, en el individuo particular. Por lo que la forma ha de considerarse como sustancia segunda.

 

 

1.4 La Sustancia como acto

 

     Paralelamente a la anterior, Aristóteles perfila una nueva dicotomía entre "Ser en acto"(enérgeia) y "Ser en potencia"(dynamis). Esta distinción que, en realidad reformula a la anterior, le permite solucionar las paradojas del devenir y la pluralidad planteadas por Parménides y no completamente solucionadas en los pensadores anteriores a él. Parménides negaba el movimiento porque, según él, debería ser un paso del no-ser al ser, y esto sería absurdo, pues, si el no-ser no es en absoluto, entonces no habría nada desde lo cual pueda cambiar algo.

 

     Pera solucionar la paradoja, Aristóteles afirma la existencia de cierto tipo de no-ser: el ser en potencia. La potencia no es ahora el "no-ser" absoluto (nada), sino un "no-ser" relativo (un no ser el ser en acto), concebido como la privación de una forma determinada en un sustrato material. A la vez, la potencia es la capacidad para que dicho sustrato material se convierta en esa forma determinada. Por ejemplo, en una semilla de trigo la espiga está presente en potencia o, dicho de otro modo, en la semilla está contenido el "no-ser" del ser en acto como espiga. Si en la semilla de trigo no estuviera en cierta manera contenido el "no-ser" del ser en acto espiga, es decir, si no contuviera en potencia la espiga, entonces el movimiento podría darse en cualquier dirección, y de la semilla podría nacer, por ejemplo, una motocicleta: la semilla no es espiga (pero contiene la espiga en potencia). Ahora bien, sólo en la medida en que la semilla se realice como espiga podremos decir que la semilla es realmente semilla, realiza su ser en potencia. En resumen, el movimiento no se da del absoluto no-ser al ser, sino desde el no-ser concreto (potencia) contenido en un sustrato material al ser en acto. Lo que quiere decir que el no ser, no es la negación de existencia, sino una forma particular de ser, la que Aritóteles llamó «ser en potencia».

 

Ahora bien ¿qué es la enérgeia, el "ser en acto"?. Aristóteles dice que "enérgeia significa tanto el movimiento y la realización de la potencia, como la esencia o perfección de una materia". Esto significa lo siguiente:

 

1. Derivado del sustantivo "érgon" ("acción", "obra", "trabajo"), el acto o enérgeia es la acción que hace que llegue a ser aquello que está en potencia. Es la actividad creativa propia de la forma, mediante la cual, como vimos, la materia indefinida e informe adquiere una identidad singular, se convierte en individuo concreto. En este sentido, dice Aristóteles, es "la realización de la potencia".

 

2. Pero esa actividad debe llevar inscrita en sí una finalidad, un télos, un plan interno de construcción, un programa conforme al cual se construye. En este segundo sentido, el acto es enteléchia, porque contiene en sí el desarrollo de "la esencia o perfección de una materia"

 

 

2. LA FÍSICA: EL SISTEMA DEL MUNDO.

 

 

2.1  El objeto de la física.

 

a) La clasificación de las ciencias.

 

- Teóricas:

-Teología:   objeto = cosas con existencia separada e inmutables.

-Matemáticas: ""    sin"  "  ""

-Física:    ""   con"  " no"

-Prácticas.

 

      Así pues, el objeto de la física lo constituyen aquellas entidades que tienen existencia separada pero no son inmutables, sino que tienen en sí mismas el principio del movimiento y el reposo. Como se puede observar, la definición aristotélica del objeto de  la física parece estar inspirada en la autonomía cinética de los seres vivos

 

b) El puesto de la Física en el pensamiento de Aristóteles.

 

     Llamada también por Aristóteles "Filosofía Segunda", la física encuentra su fundamentación última en la "Filosofía Primera" u ontología, hasta el punto de que los límites entre ambas disciplinas distan mucho de estar claros. A su vez, la física aparece como la gran introducción teórica a las investigaciones aristotélicas en ciencias particulares (cosmología, biología, zoología...), y en ella se define el método general de la investigación científica: el método inductivo-deductivo.

 

2.2  La physis y el movimiento.

 

a) La Physis.

 

a-1) Sentidos del término "physis".

      En general, hay dos sentidos de "physis":

a) Sentido estático: Todos los fenómenos en el espacio-tiempo.

b) Sentido dinámico: Continuo material como fuente de energía y fuerza. Este es el sentido propiamente griego, y desde luego, el aristotélico. Es un impulso innato al movimiento.

 

a-2) Los primeros principios de la physis.

 

     En todos los filósofos de la Naturaleza anteriores reconoce Aristóteles la afirmación de que los contrarios primordiales son los primeros principios de la physis. De tales contrarios se dice que:

- No pueden surgir el uno del otro, ni de ninguna otra cosa.

- Todo debe surgir a partir de ellos.

 

     Para explicar el movimiento y la pluralidad de las cosas reales, debe haber tres primeros principios porque:

- no puede haber un número infinito de primeros principios, ya que, de ser así, la realidad sería incognoscible.

- pero no puede haber tan sólo dos puesto que no podrían relacionarse entre sí. Debe haber, pues, una tercera cosa que sirva de vínculo.

- deberían ser tres: dos contrarios primordiales (forma y materia) y un tercero que estableciera la relación, la privación de la forma en un sustrato material. Esto soluciona el problema de los pensadores anteriores, ya que aquellos no podían explicar cómo lo que llega a ser puede devenir tanto desde lo que es como desde lo que no es.

 

     La solución podría enunciarse así.

 

   a) Nada llega a ser desde el no-ser absoluto, sino desde la privación de una forma en un sustrato material.

   b) Nada llega a ser desde el ser absoluto. Habría dos grados de ser:

    - ser en potencia (privación de una forma en un sustrato material)

    - ser en acto (la realización de lo que estaba en potencia)

 

- Una cosa llega a ser lo que es en acto porque está contenida en potencia en un sustrato material. Y ese "estar contenida" significa que está en el sustrato material como privación de una determinada forma. (ver epígrafe 1.4)

 

b) El movimiento.

 

     Los seres naturales (physeion) son, como se vio, aquellos que están dotados de un principio interno de movimiento. La physis es, para Aristóteles ese principio interno causa del movimiento. Siendo así, parece evidente que conocer la physis sería conocer la causa del movimiento. En el apartado anterior hemos determinado cómo el movimiento es posible en general. Ahora deberemos concretar cuál es su causa, porque, la physis es, precisamente, esta causa. 

 

b-1) Las causas del movimiento.

 

      Son de cuatro tipos y ninguna de ellas puede explicar el movimiento por sí sola. Según Aristóteles,  el error de todos los filósofos anteriores es haber intentado explicar todo a partir de una sola causa. Estas cuatro causas son:

 

- Causa material: "aquello a partir de lo cual una cosa llega a ser y que está presente en el producto como elemento constitutivo".  (Por ejemplo, la madera sería la causa material de una mesa). La materia es siempre relativa a la forma, designa los materiales por oposición a la forma que los mantiene unidos.

 

- Causa formal: "forma o modelo, es decir, la fórmula de lo que la cosa en cuestión debe ser". (La estructura, la forma de la mesa tomada modelo a partir del cual se construye). Hay dos sentidos de la forma:

  "morphé"= configuración sensible.

  "eidos"   = estructura inteligible.

 

- Causa eficiente: "aquello de donde viene el origen inmediato del movimiento y el reposo". (En el ejemplo de la mesa, la causa eficiente sería el carpintero que la fabrica).

 

- Causa final: "fin o propósito", es decir la finalidad para la que se produce la mesa.

 

     Como podrá apreciarse fácilmente, las cuatro causas pueden verse más claramente a la luz de la oposición materia/forma que tratamos anteriormente. La materia opera como causa material, como receptáculo pasivo que soporta las actuaciones de la forma. En cambio, como principio activo, la forma opera como causa formal, pero también como causa eficiente y final. En sentido estricto, la forma es la verdadera causa del movimiento porque, aún no pudiendo darse sin la materia, esta sería, más que una causa, una condición de posibilidad del movimiento, pues su función se limita a servir de materia prima que va a ser modificada por la forma.

 

     Este predominio de la forma como causa del movimiento, hace que Aristóteles manifieste de diversas modos que la physis es, esencialmente, la forma y por tanto, también la sustancia, entendida como sustancia segunda, como esencia del individuo, como género y especie. Esto nos lleva a una última consideración de crucial importancia para la comprensión del pensamiento aristotélico: si antes dijimos que la sustancia es, en sentido estricto, la forma y, en este momento estamos considerando la forma como physis, como causa del movimiento, entonces tenemos que concluir que, para Aristóteles, la sustancia, entendida como sustancia segunda, como género y especie, tiene un papel esencialmente activo, productivo. Género y especie no son, pues, meros apartados clasificatorios de los seres vivos, sino fuerzas que los producen: manteniendo el modelo biologicista de comprender la physis, el género es género generador.

 

 

b-2) Los tipos de movimiento.

 

     Hay seis tipos de movimiento: de generación y corrupción (cambios sustanciales), de incremento y disminución (cambios cuantitativos), de alteración (cambio cualitativo) y de traslación (cambio de lugar).

 

c) La consecuencias de la noción aristotélica de physis

 

El rigor con el que Aristóteles trató el tema de la physis hizo que sus teorías se aceptaran como dogmas durante toda la Edad Media. Resumiendo, podríamos decir que los axiomas de la física aristotélica que la Edad Media asume son:

 

1. Los seres naturales tienen en sí el principio de su movimiento, y todos los demás son movidos por otros.

2. Todo movimiento natural es finito porque tiene una fin, un télos. Los seres vivos se mueven con algún objeto, de modo que éste es el término de sus movimientos. Los demás objetos naturales se mueven hacia sus "lugares naturales".

3. Todo movimiento no natural (perfecto o violento), está causado por la acción continua de un agente. Es imposible la acción a distancia.

4. El vacío no existe, porque excluye el movimiento.

 

 

2.3 El Sistema del Mundo.

 

     Aristóteles se representa el cosmos como un conjunto de esferas concéntricas en contacto con movimiento circular eterno. En el  centro está la tierra en reposo.

 

 

El cosmos se organiza en dos partes:

 

* Parte supralunar.

- Es el lugar de los cuerpos celestes, los "astros divinos". Están formados de eter, el quinto elemento, ajeno a la generación y a la corrupción.

- El movimiento global del cosmos se comunica desde la esfera más externa (el "primer cielo") hacia el interior.

 

* Parte sublunar.

- Lugar de la generación y la corrupción. Los cuerpos de este espacio están formados por los cuatro elementos, dos contrarios absolutos (tierra y fuego) y dos intermediarios (aire y agua).

- Cada elemento se mueve hacia su "lugar natural".

 

2.4 Física y Teología: el Primer Motor.

 

     El objeto de la Teología es la realidad divina, théos, caracterizada por la ausencia de movimiento. Pero el dios de Aristóteles no es el dios personal cristiano. Más  bien, debería entenderse como un postulado al que se llega siguiendo el proceso inductivo de la física aristotélica. Dicho proceso puede seguirse en el siguiente razonamiento

 

- El movimiento es eterno.

- Todo lo que se mueve es movido por algo.

- Tiene que existir algo que sea la causa del movimiento.

- No es posible un número infinito de causas.

- Debe existir una primera causa del movimiento.

-  Ese primer motor debería permanecer inmóvil ya que, si se moviera, su movimiento debería tener, a su vez, una causa anterior.

 

-  Para asegurar la eternidad del movimiento, ese primer motor debería ser eterno. Pero entonces no sería corpóreo, no tendría extensión. Sería exterior al mundo, y actuaría directamente sobre el "primer cielo", la circunferencia más externa del cosmos.

- Si no tiene extensión no podría mover por contacto, mecánicamente.

- Sólo puede mover como "objeto de deseo".

 

Una interpretación no física del concepto de motor inmóvil, entendido como lo concibe Aristóteles, acto puro, o noesis noeseos (pensamiento del pensamiento) podría llevarnos a suponer que el motor inmóvil es la expresión misma del concepto de sustancia. A través de la física, y recorriendo la cadena de causas llegamos a una causa que es una contradiccón en sí misma, causa incausada; abstracción del mismo calibre que la de materia prima; expresión, en definitiva, de la eternidad del mundo. El movimiento es la realización de la esencia de cada ser particular, la realización de su sustancia, de su forma, esa tendencia, ese deseo es la perpetuación de la esencia, la expresión de la eternidad del mundo que se realiza a través del movimiento ordenado de cada cosa particular en la realización de su ser. Un ser que consiste en realizarse recurrentemente y ordenadamente. Orden, recurrencia, movimiento, cambio constante, eternidad, definen el concepto de sustancia, y la concepción del mundo aristotélico. Un mundo que rechaza cualquier forma de evolución, de transformación de unas sustancias en otras. Este orden ferreo que representa la eternidad de un mundo permanentemente igual a sí mismo a través de todos los cambios es consecuencia del motor inmóvil o de la sustancia, de la tendencia de cada ser a realizarse en su propia esencia. La circularidad del mundo, y de la sustancia, es la circularidad del motor inmóvil que mueve sin ser movido.

 


 


    [1] W. Jaeger, Aristóteles, Fondo de Cultura Económica, México 1984; págs. 369-371. Trad. de José Gaos.