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Segunda
sección 1:04-1:11 |
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Koyaanisqatsi
es una película montada sobre un flashback general que pretende abarcar la
historia del hombre en su totalidad como la progresiva dominación de la
tecnología de todos los aspectos de la vida humana, nacida, sin embargo, de la propia
naturaleza. El flashback tiene un claro sentido mitológico y escatológico, por
cuanto introduce el aspecto de la destrucción como elemento vertebrador de toda
la historia. Uno de los grandes avances del hombre tecnológico: la nave
espacial que es lanzada desde la tierra a explorar el universo es destruida. La
destrucción forma parte de la propia esencia técnica del hombre, y por tanto,
en el pecado tiene, por así decir, su
penitencia. El hombre sufre constantemente el castigo divino por el pecado de
hybris e insolencia con los dioses. La película articula ese mensaje general
sobre la base de una construcción de secuencias en las que se insiste
constantemente en la idea de que “así no se puede vivir”. Esta idea que enfoca
la tecnología desde un lado, diríamos, pesimista, en el estilo ya inaugurado
por Don Quijote o Rousseau, parte del principio de que este modo de vida es
insostenible. La voz “Koyaanisqatsi” va a significar precisamente eso: vida en
tumulto, modo de vida que clama por un cambio, etc. Sin embargo, cabría
plantearse en qué sentido pueden vivir seis mil millones de hombres y mujeres
si no fuera por este modo particular de organización tecnológica de la vida.
Cabría preguntarse si es el modo tecnológico de producción y de vida, de
distribución de la riqueza y del trabajo, el que determina la maldad intrínseca
y la crisis que vivimos en la actualidad. Seguramente, si recordamos las tesis
ya mantenidas por los marxistas soviéticos en 1931 y seguidas después por
Bernal, y otros marxistas occidentales, el argumento cambiaría
significativamente. Una denuncia pura y simple de la tecnología oculta los
procesos sociales y políticos conforme a los cuales ella toma lugar. Y aunque
en su origen haya que buscar la revolución industrial y el desarrollo del
sistema burgués, es evidente que el modelo tecnológico no es malo en sí, si
tenemos en cuenta que somos seis mil millones de personas. Esta es la cuestión.
De modo que habría que señalar que no es la tecnología como tal, sino su modo
de distribución y la forma que tienen los hombres de participar en su propiedad
aquello que hace en realidad que ese mundo tecnológico sea realmente nefasto y
justificar así la voz “koyaanisqatsi”. No cabe duda de que cualquier tipo de
sociedad igualitaria, ecologista, y respetuosa con todos los valores que
propone la película deberá ser socialista o no será, si quiere dar cuenta de la
vida de los seis mil millones de personas. Es un grito parecido al que
Rousseau, a las puertas de la revolución industrial, emitió en Dijon. El
pesimismo ideológico ante una realidad que no entiende. Pero concebir el mundo
como el fruto de un proceso impersonal en el que las relaciones sociales son
consecuencia de la técnica y no al revés, es no solamente equivocar el enfoque,
sino partir además del supuesto de que es irreversible. Y aunque aceptemos la
irreversibilidad del proceso de desarrollo de la industria y de los sistemas
tecnológicos, eso no significa que podamos suponer que no existe para los
hombres una alternativa social que nos permita convivir con las máquinas, y no
solamente sufrirlas.
Claramente,
el documental plantea la ciudad moderna como un sistema tecnológico del que los
hombres son simplemente apéndices, que acuden a sus terminales para comer,
divertirse, dormir, entretenerse, aprender, sufrir, curarse, morir, moverse,
etc. Cada acto de participación en el sistema tecnológico, supone una
claudicación, un refuerzo del sistema y un sometimiento del hombre, pero
también, un aumento objetivo del entramado técnico. Ya no se trata solamente
del obrero, como afirmaba Marx, no es el obrero el que es un apéndice de la
máquina, sino que todo hombre, por serlo, o es un apéndice de las máquinas, o
simplemente, no es hombre. Si incluimos aquí entre las máquinas, al sistema
judicial, también los animales que el proyecto simio quiere incorporar a los
derechos y deberes en mundo podrán tener su papel productivo particular. Pero
veamos la película:
Guía para la proyección del documental:
00:00
Imágenes de figuras dibujadas por los indios Hopi abren este documental. El
recurso al referente antropológico de un pueblo primitivo tiene un sentido
profético, precisamente por arcano y misterioso, poseedor de una sabiduría
especial. La sabiduría de quien vive ligado a la tierra. La contraposición entre
un mundo ligado a la tierra, natural, frente a un mundo cultural, o civilizado,
corresponde a la idea roussoniana del buen salvaje que atribuye al hombre
primitivo, como carácter esencial, su compromiso con la tierra y una
comprensión natural de su verdadero lugar en el mundo. Este buen salvaje ha
sufrido la degeneración provocada por la civilización, y nos lleva,
prácticamente a la interpretación del hombre en la Tierra como una especie de
plaga.
00:01
El documental comienza con la ignición de un cohete espacial que va a ser
lanzado, a cámara lenta, acompañado del tema central de la película. Las
partículas del material en combustión caen al suelo con un sentido poético.
Como se verá, el documental finaliza también con esta imagen que sugiere la
verticalidad y que cierra precisamente este gran flashback que constituye todo
el documental. Esta técnica proporciona al documental una función general
explicativa. Es decir, comprendemos esa imagen primera a través de todo el
proceso de reflexión sobre la relación del hombre con la Naturaleza, como una
relación de agresión y destrucción, de aprendices de dioses.
00:03
El Flashback nos lleva a una visión de la naturaleza (el cañón del colorado,
entre otros) como fuente originaria de ese extraño proceso de ignición. Las
imágenes de la tierra se componen de diversas formas durante quince minutos.
00:05
Planos más detallados de figuras naturales caprichosas y llenas de belleza. La
belleza buscada corresponde más en este caso con el aspecto de lo sublime en
sentido kantiano.
00:08
Se introducen imágenes de los vapores, el viento e imágenes de la arena de los
desiertos también en suspensión, que son los modos de ver las imágenes del aire
en movimiento.
00:10
Tenemos imágenes de pájaros saliendo y entrando en cuevas iluminadas por el
sol. Es de notar que en ese momento se oyen los cantos de los pájaros,
probablemente los únicos sonidos en directo.
00:11
Un cambio en la música señala que vamos a ver las nubes en movimiento, vistas a
cámara rápida, mostrando así las estructuras y la armonía que se producen en
ese movimiento. Esta sección incluye también imágenes del agua en movimiento.
00:12
Cascadas, el mar...
00:13
el brillo de las olas y las nubes otra vez.
00:14
las olas del mar embravecido, en contraste con las nubes
Los
siguientes planos acompañados de un cambio en la música nos introducen de lleno
en el mundo creado por la acción humana a gran escala. Es de notar que el primer
plano aéreo nos lleva desde la naturaleza, el agua, la tierra, hacia campos
cultivados. Los primeros planos salen de la naturaleza, y vuelven a ella en
pequeñas incursiones. Poco a poco nos introducimos de lleno en la civilización.
00:15
Otro cambio de música señala un salto a otro apartado del documental. Primero
veremos en un plano aéreo las imágenes de un brazo de mar. Seguidamente
percibimos un campo cultivado. Hemos salido de la naturaleza en estado puro,
por así decir, y comenzamos a adentrarnos en el mundo de la cultura, de la
civilización. Sin embargo, esa primera incursión nos lleva de nuevo al mar y la
tierra.
00:17
Primera explosión que destruye la naturaleza. Estamos ante una interpretación
de la técnica como destrucción. Un camión avanza entre una masa de humo
provocada por él mismo. La visión de la técnica como destrucción de la
naturaleza, está planteada en diversas ocasiones y normalmente con un alcance
peyorativo y pesimista, al estilo roussoniano. Sólo Gustavo Bueno ha introducido
una variación dialéctica importantísima referida precisamente a la idea de
Naturaleza que en este vídeo aparece claramente en un sentido metafísico y
unitario. Bueno propone hablar de “Naturalezas” sobre las que se ejercen tres
tipos de violencia: por un lado la violencia que destruye completamente la
naturaleza de referencia, por otro lado estarán las destrucciones parciales que
producen cambios en las naturalezas, y por otro lado las destrucciones que por así decir, “engañan” a las naturalezas.
Esta interpretación aparece en su libro Televisión: apariencia y verdad (2000)
Las
primeras estructuras rítmicas se adentran en la naturaleza.
La
primera sección de esta segunda parte nos lleva a analizar el fenómeno de las
energías, las canalizaciones y la masiva apropiación de las fuerzas naturales.
00:18
Las tuberías, los cables de alta tensión, fuentes de energía canalizadas que
tienen un destino. Son las fuentes que extraen la energía de la naturaleza y
que desembocan en la gran estructura humana: la ciudad.
00:19
Cambia el ritmo de la música y tenemos un plano aéreo de industrias. Estos
planos ponen de manifiesto un orden bello y amenazante.
00:20
Aumenta de nuevo el ritmo para ver una grúa inmensa. Explosiones, máquinas
extrayendo petróleo. Grandes depósitos. Industria de transformación. Fuego. La
bomba atómica, energía, en dos ocasiones. La imagen de la bomba atómica
creciendo en ese hongo que tiene cierta forma humana.
00:21
Un cambio brusco nos introduce en un plano extraño, una playa al lado de una
central nuclear nos recuerda las tesis de Landgon Winner. Hay que recordar que
Langdon Winner es uno de los asesores del director en esta película, y que esta
imagen recoge prácticamente el Leit motiv de la obra de Winner, La ballena y el
reactor (1984).
La
segunda sección nos lleva a la ciudad. Los medios de comunicación, el
transporte nos dirige a través de los caminos trazados por el hombre, al núcleo
donde confluye la civilización industrial moderna: la ciudad.
00:22
la música celebra de algún modo la construcción humana. Un edificio visto en
contrapicado que recuerda la imagen del monolito de 2001 de Kubrick.
00:23
Tenemos la imagen de un avión que se acerca hacia nosotros. Su visión, tras la
neblina provocada por el calor, produce la sensación de que se trata de algo
vivo. Hay que recordar aquí las tesis de Demócrito de que la técnica humana no
hace más que reproducir la técnica animal. El vuelo de los pájaros será el
modelo para el desarrollo de la aviación. Esta tesis de la mímesis de las
naturalezas, proviene de la tradición griega y en especial de Aristóteles, al
menos en una posible interpretación. Nuevamente, aquí es necesario distinguir
entre naturaleza en sentido metafísico y naturalezas en sentido dialéctico. La
mímesis no es de la naturaleza en abstracto, sino de los procesos operatorios
observados entre los animales, y acaso en las propias estructuras compositivas
de los fenómenos físicos, químicos y biológicos.
00:25 Comienzan
las imágenes de las autopistas de las grandes ciudades, las estructuras de
comunicaciones terrestres tan extraordinarias. La multitud de coches, su
carácter repetitivo subrayado por la música. El transporte y su efecto
destructivo ha sido analizado por Ivan Ilich especialmente en múltiples
ocasiones. Ilich insiste en el aspecto no solo destructivo sino restrictivo con
respecto a la libertad del hombre.
00:26
Un plano muestra la compleja red de movimientos que desarrollan los hombres.
La
industria del automóvil y su repetición ad nauseam.
00:27
Se inserta un plano de tanques de la segunda guerra mundial que subraya el
hecho de que la guerra ha promocionado en gran medida el desarrollo de esta
sociedad industrial de la era de la reproductibilidad técnica. De la repetición
y de lo igual. La tesis de la guerra como motor de la ciencia, y como
estructura que ha proporcionado la forma de organización social propia de la
sociedad industrial ha sido ampliamente desarrollada por los estudios
marxistas, como Bernal, etc.
0028
la aviación, los cohetes, las naves espaciales, son fruto de la industria
militar. La bomba atómica (Little Boy).
La
fórmula de Eistein. Las leyes físicas, tales como esta, son estructuras
objetivas realizadas por el hombre, también como la propia grafía es construida
por los soldados del portaaviones, pero su objetividad excede las fuentes de su
construcción: hay que distinguir aquí entre génesis y estructura de las
verdades científicas.
00:29
El napalm de la guerra de Vietnam y la destrucción por el fuego.
Esta
nueva parte del documental va a centrarse sobre la ciudad de Nueva York, de la
que realizará un análisis pormenorizado de carácter sociológico.
La
música desaparece y vemos imágenes de Nueva York sobre un fondo de nubes que
proyectan su sombra sobre los edificios.
00:30
Un travelling desde la costa introducido por música con aire de misterio nos
introduce en la ciudad. Detrás de una esquina se manifiesta su caracter
tétrico, gris, sucio, y curiosamente abandonado. La música subraya el patetismo
de la escena.
00:31Nos
muestra barrios asolados por la destrucción y la pobreza.
Un
movimiento de cámara nos saca de ese mismo escenario para mostrarnos que hay
vida en ese vertedero, que los hombres se afanan por vivir.
00:32
Detalles como un tobogán, una farola destruida. Muestra un barrio de carácter
social completamente abandonado, vacío. También subraya el hecho de que
encontramos trazos a través de estos elementos abandonados, de proyectos
sociales fallidos, o simplemente abandonados, quizás en este caso se trata de
la sociedad del bienestar, también criticada por Ilich.
Desde
un plano aéreo la música nos lleva a ver globalmente la zona abandonada.
Los edificios
subrayan el carácter de la sociedad humana como colmena.
00:34
Nuevamente la destrucción de los edificios. La civilización como destrucción y
construcción permanente. Pero también denota el carácter de destrucción de una
sociedad industrial, de un espacio ya abandonado por otros proyectos. También
podemos pensar en el despilfarro económico, etc.
00:35
Obsérvese la onda expansiva de la detonación.
La
cámara sale de nuevo de la ciudad para verla bajo el movimiento de las nubes y
la naturaleza. La ciudad permanece incólume al movimiento amenazador de las
nubes. Este salto atrás nos ayuda a reflexionar sobre lo visto, a descansar de
la primera acometida de imágenes en cascada. La ciudad es una pequeña
estructura bajo la impresionante apariencia de la naturaleza circundante.
00:37
Nuevamente nos adentramos en la ciudad. La figura geométrica de los edificios
contrasta con el movimiento de las nubes reflejadas en las paredes de cristal.
La geometría está más allá de la función concreta para la que construye el
edificio.
La
oscuridad de la noche contrasta con la luz de los edificios.
00:38
La sociedad humana como hormiguero en la visión de una nave en la que los
hombres, vistos a cámara rápida parecen un enjambre. Un zumbido subraya esa
idea.
00:39
Cámara rápida de imágenes de ciudadanos por la calle. Las aceras repletas de
personas. La cámara lenta y la música
otorgan algo de patetismo y de tristeza ante esa multitud encadenada por la
técnica. Víctimas de un modelo de sociedad en la que los individuos han quedado
reducidos a su posición física en la ciudad, y a su función en el entramado
tecnológico, como apéndices de la máquina.
00:40
Retratos de personas sobre fondos tecnológicos: tren, avión. Con objetos que
identifican su función en la ciudad. Sometidos a su función hasta confundirse
con ella. Las mujeres del casino posando para la cámara, mirándola con entrega.
La
ciudad es vista de noche, después de un pequeño reflejo de la llegada de la
noche. La noche es resultado ineluctable del ritmo de la naturaleza, que sin
embargo es perfecta y absolutamente conjurado.
00:41
La ciudad de noche. La música da otro giro y nos introduce en una serie nueva
en la que la luz y el movimiento son los protagonistas. La luz de los edificios
primero.
00:42
El reflejo del sol al ponerse en los cristales de un edificio.
00:43
Pronto la ciudad es una estructura viva, un organismo con sus canales de
distribución, como si de la circulación de la sangre se tratase. Un orden que
se manifiesta en el movimiento particular de cada individuo a través de su
objeto tecnológico, el automóvil, en el entramado de comunicaciones que supone
la ciudad. Imágenes aéreas en cámara rápida que producen la sensación de ritmo
y de movimiento ordenado. La ciudad está viva. Esta imagen remite a las tesis
de Heráclito y de Hegel acerca del movimiento, del cambio, y del ritmo que se
vislumbra a través de los cambios. AL igual que en Heráclito, “todo cambia,
nada permanece”, pero a través del cambio se vislumbra el logos, el orden que
todo lo rige y que se manifiesta solo a través de los cambios.
00:44
La luna subraya la noche, y la ciudad es ajena a ella. Tiene luz propia...
00:45
La música aumenta el ritmo, y vemos planos de las avenidas que son líneas blancas
y rojas resultantes del movimiento de los automóviles, pero que no se reducen a
ellos, porque esas líneas subrayan el carácter intemporal del movimiento, ajeno
a la voluntad concreta de los individuos.
Se
abre una sección dedicada al análisis de la actividad productiva y del papel
del individuo en ese proceso que permite precisamente el funcionamiento rítmico
y ordenado del todo. Esta tesis sigue casi literalmente las características
básicas de la sociedad tecnológica propuesta por jacques Ellul.
00:46
Amanece y el ritmo permanece. Las nubes pasan caóticas frente al ritmo
incesante de la ciudad. Plano de la calle en donde hombres, automóviles y
sistema de organización del tráfico funcionan al unísono, como si fuera un
mecanismo impersonal.
00:47
Un plano de una estación, picado, en donde la gente se mueve a cámara rápida de
un lado para otro, en un aparente caos. Las escaleras mecánicas transportan a
los individuos. En esta perspectiva, los sujetos se hacen absolutamente
impersonales. Se comportan como hormigas en donde cada uno es solamente el
lugar que ocupa dentro del ritmo general que lo exige y lo supone.
00:49
metáforas visuales de ritmo y reproductibilidad industrial se suceden. Los
hombres salen de la escalera mecánica, como la máquina produce salchichas, como
los operarios distribuyen el correo, o fabrican pantalones, televisores. La
industria y la reproductibilidad de Benjamin. La fábrica de chorizos subraya
una metáfora de esa sociedad. Se aparta sistemáticamente a quien no encaja o no
sigue el camino marcado por la técnica. La industria, la tecnología determina
las posibilidades de acción del hombre.
00:51
La metáfora visual de los chorizos y las escaleras mecánicas subraya esta idea
de la dominación y sometimiento del hombre a la tecnología impersonal. La metáfora se extiende a las ciudades y a
los automóviles. A las máquinas de recreo, a los jugadores de bolos, a los
espectadores del cine, a la estructura de un centro comercial, a la fila de
cobradores de los centros comerciales. Aquí nos quedaremos, porque el proceso
de producción y consumo se percibe desde el centro comercial, y sus
consumidores hasta los productores. Un poco más adelante saldremos de él.
00:53
El movimiento rítmico de producción y consumo derivado de ese modelo de
sociedad productiva industrial distributiva en el que todo se hace por los
procedimientos mecánicos “más eficaces” se observa en los planos de la operaria
que retira los pasteles a un ritmo vertiginoso, los consumidores que en la
barra de un bar se sitúan también de modo distributivo, etc. Todo ello subraya
el hecho de que este modelo de producción y consumo se liga a una sociedad de
seis mil millones de personas y al tiempo, la exige.
00:54
Producción de pasteles y consumo, ritmo, intercambio, sustitución de un
individuo por cualquier otro en una sociedad de masas en continuo tránsito.
00:54
Es característico el detalle del montón de periódicos que baja constantemente.
La fábrica de automóviles totalmente mecanizada en el sistema fordiano de
producción que nos recuerda la obra de Benjamin Coriat el taller y el
cronómetro.
00:55
Ritmo, producción mecanizada, uniformidad, repetición, operaciones recurrentes,
mecanicismo industrial en definitiva. Salimos del centro comercial, de donde
proviene también una enorme cola de individuos que siguen todos ellos el mismo
camino. La calle está poblada de coches, nuevamente, ritmo, reproducción,
movimiento, recurrencia, impersonalidad, objetividad. En este momento, las
tesis de Jacques Ellul son prácticamente las directrices de todo el análisis
productivo.
00:56
Las autopistas otra vez en planos aéreos o picados.
00:57
El metro es también un lugar de repetición. Vemos a un niño en un carrito
pasando la portezuela del metro. Alguien recoge sus brazos para que pase por el
lugar establecido. La tecnología condiciona nuestros movimientos, pero también
segrega a quien no se somete a ella. El metro es otro lugar para el movimiento
recurrente.
Plano subjetivo
de movimiento en un automóvil a través de los escalextric de la ciudad.
00:59
Plano subjetivo de un objeto producido a través de una cinta mecánica, de un
pastel, de un ascensor, de un carrito de la compra.
Las
imágenes del televisor, entre ellas, un cohete espacial. También la televisión
reproduce el movimiento, la transformación.
1:00
En los dos últimos minutos asistimos a
la introducción de planos en cámara lenta de individuos. De pronto nos parece
extraño que tengan rostro y expresión diferenciada.
1:01
Enseguida volvemos al movimiento rápido en plano sujetivo de la ciudad. Las
líneas ahora se hacen más abstractas, más espirituales. Explotan televisores.
Plano a cámara lenta de una pareja. Cámara rápida de los automóviles. Una
discoteca. Máquina de recreo. Avenida de la ciudad. Gente en movimiento.
Líneas.
Hay
todo un proceso de catarsis que busca
bombardear con todas las imágenes tratadas para mostrar el aturdimiento
del ritmo, del movimiento y de la constante transformación en que vive la
ciudad, sobre la inalterable inmovilidad que ella misma representa.
La
cuarta parte marca el límite de la ciudad como un circuito, la abstracción
absoluta del hombre, y una vuelta hacia la ciudad en la que lo que interesa
subrayar es el individuo concreto, los rostros de los hombres que de algún modo
quedan excluidos de esa lógica implacable: ancianos, pobres, enfermos...
1:02
Este proceso se alarga hasta el punto en el que nuevamente la música marca un
punto y aparte. La cámara sale fuera de la ciudad y realiza un plano cenital a
cámara lenta que se aleja paulatinamente.
El
efecto que busca se entiende a medida que se aleja la imagen. Hay una metáfora
visual que identifica a la ciudad con una serie de sistemas integrados
semejantes estructuralmente a la ciudad. Un circuito electrónico y una ciudad
tienen la misma estructura vista a una escala adecuada. ¿La ciudad está hecha a
imagen y semejanza del circuito electrónico, o viceversa, el circuito
electrónico a imagen y semejanza de la ciudad?
1:04
La secuencia subraya la metáfora: se componen las imágenes de los circuitos y
de la ciudad alternativamente. Pronto la cámara vuelve a la ciudad lentamente,
en un plano aéreo nocturno de extraordinaria belleza.
1:05
La ciudad sigue viva, pero ahora vemos el rostro de un individuo que fuma un
cigarro en un gesto cansado. Un ascensor se abre para dejar entrar a nuevas
personas. Alguien procura que el ascensor no cierre para que entren más
personas. Un individuo anuncia algo en la calle con su sombrero. Un joven mira.
1:06
Un anciano se afeita en la calle entre la multitud. El rostro de los hombres y
mujeres a cámara lenta, en planos angulares, o con teleobjetivos nos muestran
un aspecto personal, solitario, triste, asolado por el movimiento.
Una
anciana sacude su mechero para encenderse un cigarrillo a cámara lenta entre la
gente.
1:07
De la calle es retirado un individuo que ha sucumbido. Alguien lo retira en
camilla.
1:08 Una
mujer mira y cierra un cristal del automóvil que deja reflejado un edificio de
los que vimos antes. Un hombre mira desnudo por la ventana. Un incendio ha roto
temporalmente el ritmo de la ciudad.
1:09
Un bombero se mueve mirando a todos lados, cambia de trayectoria, vemos su
imagen reflejada en el agua.
Una
mano es auxiliada en un hospital. El rostro del individuo. Un indigente mira
las monedas que lleva en la mano.
1:11
La bolsa, una especie de espiritualidad hace a los individuos disolverse en el
movimiento.
Volvemos,
como resolución del flashback a la nave espacial a punto de despegar.
1:12.
La nave sale al espacio lentamente a través de la música que en ese momento
cambia de ritmo y recupera el tema principal de la película.
Ya
vuela hacia el cielo la nave, adquiriendo ese brillo metálico que produce
atravesar la atmósfera.
1:13.
De súbito, la nave explota en una enorme nube de humo y se precipita al vacío.
Ha desaparecido. La cámara sigue uno de los pedazos de la nave ardiendo.
Son
tres minutos de profunda poesía, ver cómo ese objeto se desvanece en el vacío y
en el fuego, acompañado de la música.
1:16
La imagen se funde nuevamente en las figuras de los indios hopi.
1:17
Koyaanisqatsi: (de la lengua hopi). Ahora, 1. vida loca. 2. vida en tumulto. 3.
vida en desintegración. 4. vida desequilibrada. 5. una condición de vida que
clama por otra manera de vivir.
(Explicación de las profecías hopi cantadas en la
película)
Excavar
riquezas de la tierra es cortejar al desastre.
Al acercarse
el día de la Purificación, se tejerán telas de araña de un extremo al otro del
cielo.
Podría
ser que algún día sea arrojado del cielo un receptáculo de cenizas que queme la
tierra y evapore los océanos.
Ficha. Nótese que ahora comienza precisamente el sonido
ambiente que no hemos percibido en toda la proyección. El sonido ambiente es
caótico, y no permite un tratamiento conceptual como lo hace la imagen, aunque
sea caótica.
Productor
y Director: Godfrey Reggio..Director de fotografía Ron Fricke; música Philip
Glass.
Asesores
del director: Jeffrey Lew; T. A. Price, Belle Carpenter; Langdon Winner, Cybele
Carpenter, Babara Pecarich. Inspiración
en Jacques Ellul e Ivan Illich, David Monongye, Guy Debord, Leopold Kohr
Pueblo
amerindio del grupo soshón, de la familia lingüística uto-azteca, que habita a
orillas del río Pequeño Colorado, en el NE de Arizona (EEUU). Culturalmente los
hopi pertenecen al grupo de los indios “pueblos”; viven en poblados formados
por elevadas casas hechas con adobes; cultivan maíz, calabazas y frijoles; son
expertos tejedores y excelentes alfareros y en sus productos artesanos ponen de
manifiesto su habilidad decorativa. Socialmente están organizados en clanes
matrilineales; la tierra pertenece a las mujeres y se transmite de madres a
hijas, aunque el cultivo de los campos corresponde a los hombres., Sus
particulares creencias religiosas se manifiestan en una complicada mitología;
para propiciar a sus dioses, desarrollan danzas, cantos y pantomimas de carácter
sagrado. (Larousse)
Ivan Illich (1926)
Transporte
y Trabajo fantasma.
Tecnología:
racionalidad, artificialidad, automatismo, autocrecimiento, inseparabilidad,
universalidad, y autonomía. Influido
por Durkheim y Marx. La autonomía supone que la tecnología incide en la
sociedad más que a la inversa. Y ello supone una especie de tecnocracia.
Posiblemente, su orientación religiosa y su visión teológica del asunto de la
tecnología, puede inspirar también esa idea general de la película que remite
al castigo divino por esa vida poseída por el movimiento frenético de la
tecnología. La destrucción de la nave, etc.
Indice:
Introducción
Guía
Primera
parte 00:00-00:14
Segunda
parte 00:14-00:29
Primera
sección 00:18-00:21
Sección
dos 00:22-00:29
Tercera
parte 00:29
Primera
sección 00:35-00:40
Sección
dos 00:40-00:45
Tercera sección 00:45-1:00
Cuarta
parte 1:00-1:11
Primera
sección 1:00-1:04
Segunda sección 1:04-1:11