EL CASO DE HIPATIA DE ALEJANDRÍA


Bibliografía

Formulario


 

 

 

 

 

 

Contexto histórico cultural

Introducción

Hipatia de Alejandría es la primera mujer de la que se tiene noticia positiva de su participación en actividades científicas y filosóficas. También se habla de la mujer de Pitágoras, Teanos, que participaría en el pitagorismo. Una característica especial del pitagorismo es que prácticamente no firman sus obras, atribuyéndose a Pitágoras lo que realmente pertenece a un grupo más amplio. En todo caso, Teanos constituye un tema de estudio actualmente.

Las razones que explican la falta de participación, o mejor aún, la falta de conocimiento sobre la participación de las mujeres en la ciencia en aquella época, tienen que ver con el contexto histórico, social, cultural e ideológico en el que vivía la sociedad grecolatina. Estas mismas razones explicarán, junto con la presencia de la ideología del cristianismo el trágico destino de Hipatia de Alejandría, su ascenso y su caída.

Hipatia vivió entre el siglo IV y el siglo V de nuestra era, en la ciudad de Alejandría. Alejandría pertenecía entonces al Imperio Romano. Y aunque su época corresponde ya con la presencia prominente del Cristianismo como movimiento religioso, social y cultural, también político, aun  Hipatia se circunscribe a lo que Bertrand Russell ha considerado el primer período de desarrollo del Cristianismo  , aquel en el que  aún el pensamiento de los cristianos está dominado por el Imperio Romano. 

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La Biblioteca de Alejandría

La ciudad de Alejandría fue fundada en su origen por Alejandro Magno y fue la sede del fenómeno cultural más importante de la antigüedad: la Biblioteca de Alejandría. La Biblioteca en realidad era una especie de centro de estudios, biblioteca y museo al mismo tiempo, una institución que heredó sin duda, el modelo ya desarrollado en Grecia por Aristóteles en su Liceo. Aristóteles había sido preceptor de Alejandro Magno, y cuando este inició sus campañas de conquistas hacia el este y el sur, una serie de emisarios, científicos, geógrafos, etc., recogían muchos de los materiales que se iban encontrando a su paso: libros, documentos,  productos agrícolas, frutos, animales y cualquier cosa que pudiera ser digna de ser catalogada y estudiada. El Liceo de Aristóteles se convirtió en el lugar en donde se recogían y organizaban muchos de esos materiales formando así la primera biblioteca museo que después serviría de modelo a la de Alejandría. La Biblioteca fue comenzada por Ptolomeo Sotero, uno de los generales de Alejandro, que después de su muerte se convirtió en rey de Egipto. De hecho, parece ser que Aristóteles y Ptolomeo gozaban de una buena amistad, lo cual contribuye a suponer la influencia del Liceo en el modelo de la Biblioteca de Alejandría. Fue terminada por su hijo Ptolomeo Filadelfo.  En realidad, esta llamada Biblioteca no era más que una parte de un complejo mucho mayor. Incluso más adelante fue construida otra biblioteca adyacente en el Serápeo o templo de Serapis, una biblioteca llamada hija de la del museo. En total había más de setecientos mil volúmenes entre las dos bibliotecas. El complejo incluía un grupo enorme de copistas,  y  traductores; cuatro "facultades" generales con subdivisiones: de literatura, Matemáticas, Astronomía y Medicina; un jardín botánico, y otro zoológico, un observatorio astronómico con equipo de esferas armilares, globos, armellas solsticiales y ecuatoriales, astrolabios, reglas paralácticas y otros aparatos, un laboratorio químico; una sala de disecciones, había también una zona de clases y conferencias, etc., donde estudiaron miles de estudiantes.

En Alejandría brillaron las artes y las ciencias como nunca hasta entonces, y se fundieron los conocimientos del Este y del Oeste, como se suele decir. En ella trabajaron personajes de la talla de Euclides, Arquímedes, Hiparco, Ptolomeo, Herón de Alejandría (inventor, con Ctesibio, del primer modelo de artefacto de vapor), pero también brillaron nuevas escuelas filosóficas que trataron de sincretizar de un modo original las nuevas creencias religiosas, especialmente, el cristianismo y el judaísmo, en el marco de los sistemas filosóficos anteriores, especialmente el platónico que dio lugar al neoplatonismo, al gnosticismo y al sincretismo hermético que tanta influencia habría de tener en el desarrollo de la ciencia a partir del siglo XV en Europa. Hipatia de Alejandría no fue inmune a estas escuelas filosóficas, y de hecho, también se la recuerda y es especialmente conocida en la Historia de la Filosofía como mujer perteneciente a la escuela neoplatónica.

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Religión y Ciencia

Tanto las escuelas griegas, la Academia, el Liceo, el Epicureismo, el Estoicismo, como la propia Biblioteca de Alejandría habían sido objeto de discusión en el marco del nuevo cristianismo que se extendía abrumadoramente por el Imperio Romano. Ya para cuando Hipatia brilló en Alejandría habían sido estas escuelas objeto de persecución por emperadores cristianos especialmente celosos, pero fue Justiniano quien, tras la muerte de Boecio (524), dio el definitivo final a todas las instituciones culturales representativas del mundo Grecorromano. En el año 529 prohibió las escuelas de filosofía de Atenas. Con él acaba la primera fase de la que habla Bertrand Russell. Finalmente fueron definitivamente quemados todos los libros y documentos que se habían acumulado en Alejandría, la compilación más extensa de los conocimientos de la antigüedad fue arrasada por las llamas sin miramientos en una época de fanatismo creciente y de oscurantismo galopante.

Hipatia fue contemporánea de uno de los obispos de Alejandría más célebres entre los perseguidores de las heterodoxias cristianas: San Cirilo. San Cirilo es especialmente conocido por su participación en la disputa con Nestorio, defensor de una interpretación de la figura de Cristo y de su madre la virgen María contraria a la de la fe cristiana ortodoxa, según la cual Jesucristo no era exactamente Dios, sino una mezcla de dios y hombre, etc. Cirilo defendió la postura de la Iglesia celosamente especialmente en el famoso Concilio de Éfeso (431), donde Nestorio fue definitivamente condenado y desterrado. Ese mismo San Cirilo, Santo el,  fue el encargado de condenar a Hipatia de Alejandría  al martirio más atroz, tal vez por una mezcla confusa de elementos entre los cuales podemos considerar su neoplatonismo, bastante difícil de encajar en la ortodoxia cristiana, y que seguiría dando desviacionistas incluso tan conocidos como el propio Newton un arriano reconocido y tenaz.

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La muerte de Hipatia 

"¡Hipatia y Cirilo! La filosofía y el fanatismo no podían existir juntos, y reconociéndolo Cirilo obró según esta idea. Cuando Hipatia se encaminaba a su academia, fue asaltada por las turbas de Cirilo, en las que iban varios monjes, desnudada en la calle, arrastrada a una iglesia y allí asesinada por la maza de Pedro el Lector; el cuerpo fue destrozado, la carne raída de los huesos con conchas, y los restos arrojados al fuego. Nunca tuvo Cirilo que dar cuenta de este horroroso crimen; parece, pues, que se aceptaba que el fin santifica los medios.

"Así acabó la filosofía griega en Alejandría y pereció la ciencia que tanto se esforzaron en promover los Ptolomeos; la biblioteca Hija, la del Serápeo, fue dispersada, y la suerte de Hipatia sirvió de aviso a los que intentaran cultivar los conocimientos profanos; no hubo por tanto libertad para el pensamiento del hombre; todo el mundo debía pensar como la autoridad eclesiástica ordenase en el año del Señor 414, y en la misma Atenas aguardaba su sentencia la filosofía; Justiniano al fin prohibió su enseñanza e hizo cerrar todas las escuelas de la ciudad" (Draper, Historia de los conflictos entre la ciencia y la religión, Madrid, establecimiento tipográfico de Ricardo Fe, 1885)

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La mujer en la época grecorromana

Introducción

Aunque la época grecorromana es muy extensa, tal vez podemos señalar algunos rasgos característicos propios de la época, rasgos que con la llegada del cristianismo (en este aspecto especialmente con la visión de la mujer que aporta el judaísmo), y con la caída del imperio romano y la época de oscurantismo y retraso cultural que se vive en todas las áreas de la vida, irán desdibujándose y transformándose en una nueva era medieval en la que todo ese pasado, incluido el papel que las mujeres habían llegado a adquirir en él, habría desaparecido definitivamente.

El papel de la mujer en la sociedad griega y posteriormente en la romana no responde a un prototipo estándar, y menos aún a las simplificaciones que se han hecho a menudo acerca de la mujer. Si la opinión de Aristóteles es un tópico que no representa la función de la mujer salvo en un aspecto económico (el oikos), o político, también es cierto que los tópicos machistas sociales son ampliamente aceptados, tan fuertes y persistentes como indomable y necesaria es la presencia de la mujer griega y romana en el campo religioso, mistérico e iniciático. 

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En Grecia

La valoración social mundana queda formulada en el Mito de Pandora, la mujer portadora de todos los males que Zeus envía a los hombres, como castigo por haberle usurpado el fuego a través del héroe de la cultura humana, Prometeo.

El Mito de Pandora   

"el célebre dios cojo, por voluntad de Zeus, modeló con tierra la imagen de una casta muchacha, a quien la diosa Atenea de ojos glaucos, puso un ceñidor y adornó con un resplandeciente vestido blanco; la cubrió de arriba a abajo con un velo hermosísimo, que ella misma había bordado; le ciñó la cabeza con una corona de hierbas frescas trenzadas con flores y le colocó una diadema de oro que cinceló el ilustre cojo para complacer a su padre, Zeus. la diadema estaba repujada con numerosos relieves de monstruos terrestres y marinos: muchos fueron los que, artísticamente, grabó aquél, todos admirables, igual que seres vivos dotados de voz. Cuando el mal ya estuvo preparado, la llevó donde estaban los demás dioses y hombres, fastuosa con los adornos de la diosa de ojos glaucos, hija de un poderoso padre. Al ver, hombres y dioses, la malintencionada trampa, quedaros estupefactos, pues era irresistible para los hombres. Así pues, de ella desciende la estirpe de las mujeres, gran calamidad para los mortales pues no se conforman, viviendo con ellos, con la pobreza sino que siempre anhelan alcanzar la riqueza. Del mismo modo que en las colmenas las abejas alimentan a los zánganos, ocupados siempre en tareas miserables; pues, mientras ellas, cada día, de sol a sol, trabajan sin parar y hacen blancos panales de miel, los zánganos aguardan dentro y recogen en su vientre el esfuerzo ajeno; igualmente, Zeus, el del trueno en las alturas, hizo a las mujeres desgracia para los hombres mortales, siempre ocupadas en tareas vanas." Hesíodo, Teogonía 507ss). 

"El mensajero de Argos infundió en el corazón de la muchacha el sentido de la mentira, de las palabras engañosas y un carácter voluble, según la orden de Zeus, el del trueno en las alturas; el heraldo de los dioses le puso voz y la llamó Pandora, ya que los dioses que viven en el Olimpo le habían dado un don, para que se convirtiera en la ruina y perdición de los hombres.

Una vez hubo completado su malévolo e irresistible engaño, el padre mandó al célebre heraldo de los dioses, el mensajero de Argos, a Epimeteo con el ilustre regalo divino. Epimeteo no se acordó de la advertencia de Prometeo, de que no aceptara nunca un regalo de Zeus olímpico, sino que lo devolviera por si contenía alguna desgracia para los mortales. Así que lo aceptó y no se dio cuenta del daño que traía cuando ya lo tenía encima." (Hesíodo, Los trabajos y los días 42ss.)

Este mito que proviene ya del siglo VI adc. sin embargo es sólo una parte de la historia, la que corresponde a la tradición micénica, e indoeuropea, pero de la cultura minoica heredarán los griegos un papel de la mujer indispensable en los ritos religiosos, así como en la visión de la vida y modelo de las contradicciones humanas. 

En cuanto a la organización social, las mujeres no eran independientes, como los esclavos. Su estatus dependía del de su padre o su marido. Las mujeres libres tenían un papel social pequeño, restringido prácticamente al campo de los festivales en honor de los dioses. En el matrimonio la mujer se entregaba con una dote, como si fuera una propiedad y se decía la siguiente fórmula: "te entrego a esta mujer para el arado de hijos legítimos". La dote nunca era propiedad de la mujer, era del padre o del marido. Por supuesto, no podían mantener relaciones extramatrimoniales, como sí lo podían hacer los hombres. Sin embargo, por ejemplo las mujeres atenienses actuaban como sacerdotisas en más de cuarenta cultos públicos, a pesar de su escaso papel social, y había festivales exclusivos para las mujeres: por ejemplo el culto a Démeter en las Tesmoforias. También tenían un papel esencial en los ritos de paso, como el nacimiento, la iniciación, el matrimonio y la muerte.

Sin embargo, en el caso de las mujeres pobres, o no ciudadanas, extranjeras, etc., trabajaban junto con los maridos en el campo, etc., salían a comprar, e incluso actuaban como nodrizas, comadronas, vendedoras, etc. En todo caso, su lugar era el hogar. Sin embargo, la prostitución era legal, también se permitía el concubinato (como el caso de Pericles y Aspasia), etc.

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En el Helenismo

Durante el período helénico, las cosas cambiaron sensiblemente, sobre todo en el territorio correspondiente al reino de los Ptolomeos en Egipto. Allí las mujeres llegaron a ser reinas (como el caso de Cleopatra), y la subyugación general de la mujer al marido o al padre se suavizó bastante. En el matrimonio y en el divorcio las mujeres podían decidir, y no era necesariamente el padre el que hacía la transacción. Este cambio afecta directamente al papel y la posibilidad misma de una mujer como Hipatia de Alejandría. En general, en la época helenística las mujeres jugaron un papel social mucho más activo, y menos restrictivo que el correspondiente al mundo griego clásico.

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La mujer en Roma

Con relación a la situación de la mujer en el contexto del Imperio Romano nos quedamos con estos dos textos de Jerome Carcopino: 

"contrariamente a la posición generalizada de que las condiciones de vida de la época imperial eran similares a las ya caducas de los primeros siglos republicanos, hemos de decir que, en la época en que nos situamos, la mujer romana gozó de una dignidad y una autonomía similares, si no superiores, a las obtenidas por el movimiento feminista contemporáneo. Más de un teórico del feminismo antiguo, entre ellos Musonius Rufus, había reivindicado sistemáticamente, bajo el mandato de los Flavios, la igualdad intelectual y moral de los dos sexos. A finales del siglo I y comienzos del siglo II, abundan las grandes figuras femeninas cuya fortaleza de carácter resulta digna de admiración. en el trono se suceden unas emperatrices realmente dignas de llevar como sus maridos el título sagrado de Augusta, que Livia no consiguió hasta la muerte del suyo." (p. 119).

"Frente a estas heroínas de la aristocracia imperial, mujeres irreprochables y madres excelentes, es preciso oponer las esposas "liberadas", o mejor, "desenfrenadas", cuyo modelo se hizo frecuente por la nueva condición del matrimonio romano. Se trata de mujeres que, por no querer renunciar a su aspecto físico, eludían los derechos de maternidad, mujeres que no querían ceder terreno alguno al marido y rivalizaban con ellos hasta en las pruebas de fuerza física, hasta entonces prohibidas a su sexo, que no contentas con vivir a costa de ellos, a veces lograban arreglárselas para vivir sin ellos recurriendo a la traición y al abandono sin que nada de esto las ruborizara". (p. 126)

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Aunque la opinión de Carcopino es bastante reaccionaria, deja entrever el estado verdaderamente abierto en el que la mujer rica romana se situaba. Para los pobres, tal vez la situación era extremadamente dura tanto en el caso del hombre como de la mujer, pero eso es otra historia.

 

 

 

 

Hipatia de Alejandría

Introducción

La época de Hipatia corresponde con el período de descomposición del Imperio Romano sumido en constantes invasiones bárbaras y que ya había sido dividido en los dos imperios de Oriente y Occidente. Tal vez la única estructura organizada y eficaz entonces era ya la Iglesia de los cristianos, en un imperio ya totalmente cristianizado. En el 410 Alarico ocupa Roma y su emperador Honorio, hijo de Teodosio y nombrado emperador con once años, asumió el asunto como inevitable. Su hermana Gala Placidia sedujo a Alarico y jugó un importante papel en aquellos momentos, sobre todo después de la muerte del propio Alarico en el mismo año 410.

Biografía (traducción del texto del primer enlace)

Hipatia nació alrededor del año 355 y murió en el año 415. Hija de Theon, un matemático de la Biblioteca de Alejandría. Viajó mucho y mantuvo correspondencia con muchos contemporáneos. Sus cartas son lo único que nos queda.

Enseñó en la escuela de Alejandría matemática y filosofía natural. Parece que fue autora de tres tratados sobre geometría y álgebra y uno de astronomía. inventó varios instrumentos, uno para destilar agua, un instrumento de medida de la gravedad específica del agua, un astrolabio y un planisferio.

Se le atribuyen frases como estas: 

"Todas las religiones formalmente dogmáticas son falaces y no deben ser nunca aceptadas por personas que se respeten a sí mismos."

"Reserva tu derecho a pensar, pues incluso equivocarse es mejor que no pensar en absoluto."

"Enseñar supersticiones como verdades es la cosa más terrible".

No existe ninguna imagen de ella, pero se suele utilizar una que proviene de un libro de Elbert Hubbard (New York: Roycrafters), 1908.

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Fuentes para el estudio de la vida y la obra de Hipatia de Alejandría

http://www.polyamory.org/~howard/Hypatia/primary-sources.html

http://www.astr.ua.edu/4000WS/HYPATIA.html

Bibliografía para Hipatia:

http://poly.polyamory.org/~howard/Hypatia/

 

 

 

Otros lugares

materiales de trabajo       1y2                                                                                                                                          

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