Stanley Kubrick, 2001: una odisea del espacio, MGM, EEUU., 1968



Con Keir Dullea y Gary Lockwood. Guión de Stanley Kubrick y Arthur C. Clarke. Basado en la novela de Arthur C. Clarke. Producida y dirigida por Stanley Kubrick. Música de Richard Strauss (Así habló Zaratustra, etc.) Ganó un Oscar a los mejores efectos especiales. Rodada en MGM British Studios Ltd. Borehamwood, Inglaterra.


Introducción

La película de Kubrick 2001: una odisea del espacio es una teoría cinematográfica sobre el hombre. El uso del montaje, el carácter abstracto de la práctica totalidad de las escenas, la voluntad explícita de alejarse de los personajes para conseguir una perspectiva cuasi-documental, permiten construir mediante el texto cinematográfico una teoría antropológica. Esta teoría es filosófica porque aborda el problema del hombre desde la abstracción de todos los elementos categoriales. La idea de hombre representada está más allá de los detalles fisiológicos, anatómicos, biológicos o ecológicos, aunque todos ellos aparecen de un modo u otro en el film. A través de las imágenes encontramos representados muchos de los tópicos de la antropología filosófica. Pero, en cuanto teoría filosófica, debemos preguntarnos contra quién está planteada. Desde nuestro punto de vista, y al margen de la búsqueda de efectismo en algunas de sus imágenes, la teoría se opone abiertamente a una concepción materialista del hombre, y de la evolución humana, aunque incluya muchos tópicos pesimistas de los que suelen atribuirse a las filosofías materialistas del hombre.

El famoso monolito que aparece en tres momentos de la película, en una especie de simetría temporal, pasado, presente y futuro, tanto del hombre en sentido filogenético, como del hombre en sentido ontogenético, supone una apuesta por una visión idealista, sea cual sea la interpretación que le corresponda. Kubrick tomó la idea original de Clarke de su novela El mensajero que partía de que la inteligencia humana es una donación de alguna especie extraterrestre, y su representante en la tierra era una especie de estación de radio, de ahí proviene, tras sucesivas modificaciones, la figura del monolito. La representación de los extraterrestres mediante un monolito geométrico, de paredes perfectamente pulimentadas, etc., se consigue una abstracción que abandona definitivamente el cine de ciencia-ficción en sentido estricto, para introducirse en el ámbito de la filosofía.

Pero el monolito significa que la inteligencia “entra”, por así decir, en el hombre una vez que han tocado dicho monolito. Podría interpretarse sin embargo, como una simple representación visual de la necesidad de agua que el grupo tiene, enfrentados como están a otro grupo de homínidos que ostentan el dominio etológico de la única charca de agua en toda el territorio. Pero si sólo se tratara de representar esa necesidad, no hay ninguna razón para introducir el monolito. Un montaje sencillo podría explicar perfectamente que la necesidad ha azuzado el ingenio del homínido para poder beber y sobrevivir. Con ello, el camino de la selección natural quedaría definitivamente abierto para el animal más “inteligente”. Pero se introduce el monolito para subrayar el carácter ajeno de esa adquisición humana. El plano asociado al monolito, ese contrapicado simétrico con el rayo de sol al fondo y la luna enfrente, además de poner de manifiesto la inspiración, una representación clásica de la inteligencia, de la “ilustración” –el monolito ilumina al hombre- nos incita a pensar en una inspiración semiteológica, expresión del Sol como divinidad.

De hecho, el monolito, en cierto modo, podría considerarse como un intento de subyugar el politeísmo asociado inevitablemente a los extraterrestres clarkeanos. Pero, por ello mismo, ese monoteísmo tampoco quiere ser personalista, es una abstracción de toda persona, literalmente, la disolución de Dios como un Sujeto Agente. Pero la presencia del monolito en el inicio de la evolución del homínido hacia el hombre entraña una visión finalista. Una línea recta y gruesa une aquel instrumento óseo de hace 4 millones de años con la nave espacial del año 2001. Este finalismo queda patente y confirmado cuando nos enteramos de que en la luna ha aparecido de nuevo el monolito, en ese año. El desarrollo posterior de la película deja claro que existe un mensaje para el hombre. Lo difícil es desentrañar qué significa ese mensaje. Desde luego, la fortuna de poder comparar esta película con IA que Spielberg hizo siguiendo al parecer una idea de Kubrick nos permitirá encontrar señales para rastrear la interpretación más adecuada. Sería bastante decepcionante ver en ello una simple apuesta a favor o en contra de la técnica, o una moraleja final, aunque ciertamente da la impresión de que la hay.

Entre los argumentos pesimistas sobre el hombre, no es irrelevante aquel que encuentra en el inicio del hombre inteligente la ingestión de carne, la depredación y con ella, la guerra y la muerte para satisfacer sus necesidades. Estos argumentos pesimistas son también coherentes con el idealismo antropológico, por cuanto imponen en la interpretación de la historia un determinismo etológico irreversible, una suerte de darwinismo social que tan en boga estaba en aquellos años. El idealismo de la conciencia encuentra en estos argumentos etológicos una suerte de concreción positiva, una confirmación científica.

Si se acepta esta interpretación, sin duda enseguida podríamos decir que el monolito aparece de nuevo como un intento de limitar esa carrera. Pero tampoco encontramos motivos especiales en la película que subrayen una visión pesimista del estado del mundo que ha dejado la técnica, ese hueso infinitamente lanzado al espacio abisal. Es Hal 9000 quien propone la zozobra del hombre, y lo verdaderamente espeluznante para quienes vieron esta película en su momento (Hal corresponde con las siglas IBM, si a cada letra le restamos una). El inquietante ordenador nos siembra de dudas. Es la duda de Kubrick, es la duda del hombre sobre su destino. Spielberg nos lo aclara enseguida con su australopiteco. Entre 2001 e IA se ha saltado la frontera del miedo escatológico, derivado de la ontoteología. Y lo extraño es que sonara allí precisamente Así habló Zaratustra del superhombre. Porque el superhombre es creación de la paciente productividad humana que concentra en un punto el resultado de miles de planes, cuya objetividad permite acontecer lo infinito, fruto del cálculo. Esto significa el dictum “el sueño de la razón produce monstruos”. No es que la razón dé lugar a aberraciones, es que la razón permite prever, permutar y combinar, programar y realizar sobre un soporte material todo aquello que está previsto en las matemáticas, en la lógica, mucho más de lo que cualquier humano no sólo ejerce, sino necesita, a lo largo de su vida entre sus semejantes.

Al fin, sin embargo, el computador es dominado precisamente, de nuevo, por la capacidad operatoria del hombre que le hace frente. Sometido Hal, comienza la misión de la tripulación de la que sólo queda un hombre, el Capitán David Bowman. Su misión es viajar a Júpiter, pero se encuentra con el monolito que parece estar en órbita alrededor de Júpiter. Después de un viaje alucinante, aterrizamos en una casa de estilo neoclásico en donde se suceden a través de la mirada del Capitán David Bowman los pasos de su propio envejecimiento hasta la muerte a través de sus sucesivos desdoblamientos. Esta “casa” es interpretada por Kubrick como una especie de zoo de hombres. Es ahí donde aparece de nuevo el monolito en la forma de clímax con la música de Richard Strauss. El Capitán David Bowman convertido en un feto luminoso se transforma en un inmenso astro en la órbita de Júpiter, como el monolito. Queda, de alguna forma, incorporado a él. El viaje del Capitán David Bowman es un viaje hacia su origen ontogenético. Nuevamente, el feto es una abstracción del hombre.

El monolito está en el origen filogenético del hombre insuflando la inteligencia para desarrollar la técnica, tal como Aristóteles contestaba a Anaxágoras, cuando decía que no es que el hombre sea inteligente por tener manos, como pensaba este, sino que el hombre tiene manos precisamente porque es inteligente. Esta es la fórmula de Kubrick y Clarke. Y está en su final filogenético también, cuando las máquinas han alcanzado un comportamiento perfectamente humano, como Hal.  Se supone que ahí comienza el principio del fin del hombre que ha creado un ser capaz de reproducirse a sí mismo. William Poudstone sugiere que Kubrick conocía a John von Neumann cuando concibió Teléfono rojo, volamos hacia Moscú, y lo montó en aquel misil lanzado a la URSS con el que termina la película, en aquella parodia de la “guerra preventiva contra la URSS. Tal vez esto pueda aplicarse a su visión del hombre creador de una máquina tal que sea capaz de autorreproducirse, como Neumann la había concebido. Si es así, el monolito preside el final del hombre inaugurado hace cuatro millones de años. La última aparición del monolito, una vez que el Capitán David Bowman ha realizado ese viaje metafísico, escatológico y surrealista no tendría otro significado que incorporar al hombre al monolito en cuanto creador de una nueva especie (Hal). Es decir, al construir y dar vida a la máquina el hombre se sitúa precisamente en la línea de los dioses y como tal queda incorporado a esa imagen abstracta de la vida que es el monolito. El Capitán David Bowman sufre el ciclo completo de su vida ontogenética, desde la muerte hasta su condición fetal y una vez aquí, como germen de la vida es ya el propio monolito.

Si esto es así, uno se pregunta si habrá de aparecer el monolito en el camino de la nueva especie de seres mecánicos autorreproductores. ¿Cuál sería su quimera? Nos preguntamos si las máquinas espirituales de Kurtzweill podrían temer algún límite moral a su condición, como lo temió el hombre. A primera vista parece que el robot ha saltado todas las barreras teológicas y morales. Ya todo es posible. Pero tal vez ellos aspiren a crear vida biológica, a alcanzar ese estado, quizás bloqueado por su propia moralidad, como la nuestra bloqueaba la creación con el prejuicio teológico, por ejemplo, de Frankenstein. Su frontera tal vez podría ser esa, y saltarla les llevaría a ser incorporados a la estirpe de las fuentes de la vida que parece representar el monolito. ¿El monolito sería así pues la inspiración para la realización técnica de todas las posibilidades de las especies elegidas?

El cualquier caso, el monolito parece representar, por su abstracción, la pura forma que se incorpora a la materia (en este caso los homínidos) para hacer de ellos seres creadores. La forma como abstracción nos vuelve a remitir de nuevo a Aristóteles.

Otra posibilidad es entender al monolito como expresión del ciclo vital de la humanidad, marcando su principio y su fin filogenético y su principio y su fin ontogenético. Su carácter idiotético en un universo no sólo infinito en el tiempo y en el espacio, sino absolutamente inabarcable para el hombre. Su soledad definitiva en medio de la nada cumpliendo un ciclo que aunque orientado de manera finalista inmanente, se sitúa en unas coordenadas indeterminadas. Esta sería la interpretación más próxima al materialismo.


Guía de lectura:

Escena primera: El amanecer del hombre.

Una serie de planos generales sobre el horizonte de un paraje desértico al amanecer acompañan el “amanecer del hombre”. En un primer momento los homínidos comparten su hábitat con otros animales herbívoros, acechados por las fieras, ateridos por un medio hostil, sufren sus ataques. Compiten entre sí por los alimentos.

Escena segunda: La lucha por el agua.

Los homínidos manifiestan una competitividad entre grupos por el agua, un bien escaso en ese ambiente desértico. En la charca son acosados por un grupo muy hostil que los echa. Se supone que esta necesidad ha de animar el intelecto de esos homínidos si quieren sobrevivir, perpetuarse, etc.

Escena tercera: La aparición del monolito.

Se hace la noche y cuando despiertan, antes del amanecer se encuentran ante el monolito. Se acercan a él con temor, lo tocan, y poco a poco se familiarizan hasta el punto de acariciarlo y retozar en él. Un plano contrapicado simétrico del monolito en línea con el sol y la luna subraya el aspecto numinoso de la escena. La luz es la inspiración de la inteligencia, la ilustración del hombre, etc. Se supone que de algún modo el monolito ha transmitido algo a esos homínidos (y ese algo es precisamente el don de la inteligencia que les servirá para manejar objetos).

Escena cuarta: la “técnica del azar”.

La siguiente escena es sin duda una de las más famosas de la historia del cine. En un plano contrapicado y general vemos a uno de los homínidos que se acerca al esqueleto de un tapir. Accidentalmente coge con su mano uno de los huesos. Empuñar el hueso significa ya convertirlo de algún modo en un instrumento: un martillo, un hacha. Su morfología evidentemente sugiere la forma de esos instrumentos, y en ellos ha quedado la huella de aquella tosca morfología primitiva de la que provienen. Azarosamente comienza a probar (ensayo y error) el movimiento del hueso contra otros huesos. El mono recuerda el plano contrapicado simétrico del monolito con el sol y la luna en línea. Se repite el gesto varias veces en distintos movimientos del mismo plano. El plano siguiente es un contrapicado del homínido, un plano detalle del brazo que empuña el hueso en el momento de elevarlo al cielo para descargar posteriormente toda su fuerza. El homínido empuña el hueso con las dos manos, repite el gesto una y otra vez mientras Kubrick intercala dos o tres planos de un tapir cayendo al suelo abatido por esos mismos golpes, en un montaje que supone simultanear dos acciones que evidentemente no ocurren al mismo tiempo. La escena acaba con un montaje rápido de unos doce planos en poco más de dos segundos que subrayan todo el dramatismo de la teoría que acaba de establecerse, a saber: que la técnica es resultado de la inteligencia del hombre.

Esta tesis está en contradicción con el origen azaroso de la técnica, como propone Ortega, y con la semejanza morfológica de instrumentos y objetos empuñables. Según Kubrick, el homo sapiens da lugar al homo faber: La inspiración del monolito da al homínido la oportunidad de convertirse en hombre. Según Ortega sería exactamente al revés.

La escena se continúa con una serie de planos en donde los homínidos aparecen comiendo carne del tapir. Se ha desatado ya el proceso que ineluctablemente llevará al hombre. La inteligencia favorece el desarrollo de la técnica, y éste modifica los hábitos del homínido, que se convierte en carnívoro depredador, esto a su vez le otorga una fuerza mayor y más capacidad para hacer frente a las adversidades como enseguida se puede comprobar en la película.

Escena quinta: la lucha por el agua con la técnica.

Los homínidos ahora se acercan a la charca y ponen en práctica la técnica que han aprendido. Necesitan agua, y el otro grupo se la niega. En el enfrentamiento, muere un homínido del otro grupo. La muerte violenta es también otra consecuencia de la técnica. En cierto modo, lo primero que “inventó” el hombre es precisamente un arma. Por lo tanto, según esta teoría la guerra es consustancial al hombre, y consustancial a la técnica. Muere un homínido, los demás se retiran, y este “macho”, porque es concretamente un macho, que ya es jefe de la banda porque la técnica le ha otorgado ese status, festeja su triunfo lanzando al aire el hueso que ha utilizado como arma, su nuevo instrumento. La cámara sigue el vuelo del hueso por los aires y en un montaje teórico preciso pasamos a otra escena que tiene lugar cuatro millones de años adelante. El hombre ha lanzado el hueso y este se ha convertido, en cuatro millones de años, en una nave que se acerca a una estación espacial internacional.

Escena sexta: Un vals en el espacio.

Una serie de planos lentos y acompasados por El Danubio azul de Johann Strauss orientan al espectador hacia la visión del futuro que nos ofrece la película. Una estación espacial internacional, frecuentada por científicos y militares soviéticos y americanos, en donde los problemas de la guerra fría, los secretos y los engaños están a la orden del día. Una llamada telefónica nos informa que en esta visión del futuro ya se ha previsto la videoconferencia. La conversación con la niña no revela nada especial de esa sociedad futura, salvo quizás que la niña quiere un mono Tití como regalo de cumpleaños. ¿Tendrá que ver esto con la obsesión por los animales que tenían los hombres del futuro de ¿Sueñan los androides con ovejas mecánicas de Philip K. Dirk?

Ampliaremos la escena hasta la reunión de expertos en la colonia de la Luna, Clavius. Esta escena está construida con una serie de planos simétricos con tres paneles blancos, que recuerdan constantemente la aparición simétrica del monolito a lo largo de la película. Se habla de un importantísimo descubrimiento que debe permanecer en secreto, porque supondría perturbaciones culturales y sociales. Sin embargo, nadie sabe realmente en qué consiste el descubrimiento. Deliberadamente, el texto de estas escenas no dice realmente nada, manteniéndose en un nivel de abstracción puramente evocador. Kubrick reconoce que deliberadamente pretendía que las conversaciones no dieran pistas sobre la interpretación de las imágenes.

Esta parte termina con el viaje del trasbordador hasta el lugar del yacimiento. Una serie de planos generales de esta nave en vuelo nos sugieren la tremenda soledad del espacio, una soledad angustiosa que perdura a lo largo de toda la película y que volverá a ser protagonista en la misión a Júpiter.

En la conversación de los tripulantes sobre la comida se sugiere que la tecnología ha desarrollado formas de alimentación industrial “cada vez más parecidas a la realidad”. Se habla del misterioso descubrimiento, algo que genera un fuerte campo magnético, y que “parece haber sido enterrado deliberadamente” a pesar de la incredulidad del doctor Floyd. El objeto lleva allí enterrado más de 4 millones de años. Todo sugiere que es el monolito.

Escena séptima: la llamada del monolito.

Seis astronautas se acercan al lugar del yacimiento, la música que envuelve la primera aparición del monolito vuelve a sonar. Un travelling nos acerca junto con los astronautas hacia el monolito. El doctor Floyd toca el monolito con su mano izquierda, recordando la escena de los primates, en un primer plano de la mano. Cuando están a punto de hacerse una foto con el descubrimiento, un chirrido infernal suena en sus cabezas mientras se inserta un plano del monolito en contrapicado simétrico con el sol y la luna en línea, como vimos ya en la primera secuencia.

Escena octava. Misión Júpiter. 18 meses después.

Una enorme nave surca el espacio lentamente, con los acordes de György Ligeti. La forma de la nave, una gran bola en un extremo, una larga serie de módulos que se unen con la parte de los motores, evoca una forma etológica, un ser vivo. Vemos el habitáculo circular en el que hace ejercicio un astronauta. El ojo de Hal, una semiesfera con un punto rojo luminoso en el centro refleja el movimiento de los astronautas. Tres sarcófagos muestran que parte de la tripulación está en estado de hibernación. Uno de los astronautas observa las noticias de televisión mientras come alimentos sintéticos. Mediante las noticias nos enteramos de los detalles del viaje. La nave se llama Discovery Uno. Cuenta con el ordenador más desarrollado, un Hal 9000. La entrevista en televisión con los astronautas pone de manifiesto ya la inquietante presencia del ordenador. Se aclaran también detalles relacionados con la hibernación, etc.

Se describe a Hal. En la entrevista que el locutor de televisión mantiene con él se perciben reacciones inquietantes ante las preguntas, cierto orgullo y suspicacia. Los astronautas no parecen mostrar ningún recelo especial. Hal se comporta como si tuviera sensibilidad, pero respecto a si tiene verdaderos sentimientos, “no creo que nadie pueda llegar a saberlo”, comenta el Capitán Bowman.

Un mensaje de los padres felicita el cumpleaños de Frank Poole. Hal también le desea feliz cumpleaños. Se van mostrando las diversas funciones que Hal ejerce en la nave, incluso jugar al ajedrez. Un detalle que muestra el grado de desarrollo de su inteligencia, al menos en lo que se refiere al acervo popular, pues el ajedrez no deja de ser un juego cerrado en el que es posible, combinatoriamente, conocer todas las estrategias posibles. Pueden verse a este respecto, los análisis de la teoría de juegos (por ejemplo el libro de William Poudstone, El dilema del prisionero, Alianza, Madrid 1992).

Escena novena: Conversación con Hal.

Hal habla con cierta ironía acerca de los dibujos del Capitán David Bowman. En ese momento Hal muestra su desconfianza acerca de los objetivos de la misión comentando diversos detalles curiosos. Sus preguntas dan a entender que efectivamente tiene el deseo de conocer cual es el verdadero objetivo de la misión y hace alusión a las excavaciones de la luna. Los planos subjetivos de la computadora subrayan más aún su carácter personal. Esta conversación da un giro radical a la misión. Comenzamos a pensar que Hal puede estar deliberadamente modificando los datos, elaborando una estrategia para descubrir en qué consiste realmente la misión. De pronto Hal advierte un fallo en una de las unidades.

Escena décima: Paseo asfixiante por el espacio.

Con un plano subjetivo de sonido que muestra constantemente la respiración del astronauta y los sonidos metálicos de los aparatos, vemos el proceso de reparación de la supuesta avería. Se comprueba que no hay ningún fallo. Hal muestra su azoramiento. Desde tierra se advierte que el computador de abordo, Hal, puede sufrir un fallo. Hal atribuye el fallo a “error humano”. Los dos astronautas desconfían de Hal y Hal parece darse cuenta. Cuando ellos subrepticiamente se refugian en uno de las cápsulas y acuerdan la desactivación de Hal, éste lee en sus labios lo que dicen. No parece que Hal hasta entonces tuviera el plan de deshacerse de los astronautas, pero en este momento, cuando descifra sus intenciones, reaccionará defendiéndose. El propio Capitán David Bowman dice “me pregunto cómo lo tomaría”.

Escena undécima: Nuevo paseo asfixiante por el espacio.

Vuelven a colocar la pieza en su sitio, pero esta vez la cápsula ataca al astronauta desconectando los tubos de ventilación. Muere en el instante y es lanzado al espacio infinito. La cápsula extiende sus brazos como si fueran las extremidades asesinas de Hal.

Escena duodécima: Recuperación del cadáver.

El Capitán David Bowman ocupa otra cápsula para ir en busca de su compañero. En el exterior sólo hay silencio, un silencio infinito, un eterno vacío. Un plano subjetivo de Hal muestra que mientras tanto está haciendo algo, las constantes vitales de los astronautas en hibernación fallan. ¿Error de la máquina o asesinato deliberado? ¿Acaso Hal está programado para llevar a efecto estas operaciones?

Escena decimotercera: La rebelión de Hal.

En la conversación con el Capitán David Bowman, Hal muestra ya sus intenciones. No quiere dejarle entrar en la nave para evitar que le desconecten, aunque él afirma que no quiere que pongan en peligro la nave. Abandona al Capitán David Bowman en la cápsula. Nos enteramos de que hay una escotilla de emergencia por la que tratará de entrar. Se ve obligado a abandonar el cadáver y consigue entrar por la escotilla.

Los movimientos del Capitán David Bowman en este momento crítico son prácticamente mecánicos, como si se tratara de un robot. La nave se ha quedado sin oxígeno. El Capitán David Bowman tiene que moverse con el traje de astronauta. Nuevamente la respiración angustia. Hal se arrepiente de lo que ha hecho. Entra en el “cerebro de Hal”. “Tengo miedo”, “mi cabeza se va”, “tengo miedo”, “buenas tardes señores, soy un computador Hal de la serie 9000, me pusieron en funcionamiento en la fábrica Hal de Nirvana, Illinois, el 12 de enero de 1992. Mi instructor fue el señor Langley, me enseñó una canción, si usted quisiera podría cantársela”. La escena resulta cada vez más patética, cantando Hal la canción “Daisy”. Kubrick habla de esta escena como la escena del “asesinato de Hal”. De pronto se oyen nuevas instrucciones a través de una pantalla. Estas instrucciones sólo eran conocidas por el ordenador, con lo que las dudas aumentan.

Las instrucciones explican que el descubrimiento en la luna, “cerca del cráter Cracovia”, del monolito es una prueba de vida intelectiva fuera de la tierra. La potentísima emisión de radio se dirige a Júpiter, por ello se hace esta misión, aunque sigue sin conocerse el origen y la finalidad de ese objeto.

Escena decimocuarta: Júpiter y más allá del infinito.

Nuevamente escuchamos la música vocal que vimos en las otras apariciones del monolito, cuando la cámara enfoca a Júpiter. La nave se dirige a este planeta cuando vemos un plano del monolito en el espacio, al parecer en órbita a su alrededor. Júpiter es precisamente el astro que recibió el nombre del más alto de los dioses en la jerarquía politeísta romana y griega. Los planos de la nave y del monolito se confunden. Vemos que la luz reflejada en el extremo del monolito es precisamente la luz del sol iluminando a Júpiter. El Capitán David Bowman sale de la nave en una cápsula.

Una vez que el monolito alcanza el cruce simétrico con los planetas, se produce una especie de viaje alucinante, una especie de tunel de luz en el que entra el Capitán David Bowman con su cápsula. Se intercalan diversos planos detalle de la cara del Capitán David Bowman y de su ojo, una explosión hacia cuyo centro se dirige, una galaxia, explosiones líquidas y deformes, ese cielo apacible y estático se convierte en una especie de volcán. Una superficie luminosa sobre la que vuelan prismas vidriosos, el ojo del Capitán David Bowman. Todo ello parece significar simplemente el paso a la atmósfera de Júpiter, cuya superficie vislumbramos ahora, el aterrizaje. Kubrick dice que se trata de una especie de salto a otra dimensión, a otro mundo y en él Bowman se convierte en algo así como un ser inferior mostrado en una especie de zoo para hombres en un mundo de extraterrestres.

Decimoquinta escena: la disolución del hombre en el infinito.

Una serie de planos del ojo del Capitán David Bowman cambiando de color hasta alcanzar la iluminación normal nos introducen en la última escena de la película. A través de la claraboya de la cápsula, vemos una habitación blanca de estilo neoclásico, iluminada con luz blanca nadir. La cápsula se encuentra dentro de la habitación. Hay una cama y diversas esculturas, las telas son de color verde oliva. Desde dentro, el Capitán David Bowman se ve afuera envejecido en su traje espacial. Así pasea por la habitación. Entra en el baño. Se mira en el espejo y descubre su envejecimiento. Desde su traje espacial oye un gotear indeciso. Se ve a sí mismo en la habitación comiendo de espaldas, sentado ante un servicio de comida. Desde el traje espacial ve cómo el Capitán David Bowman le mira desde la mesa. Se levanta de la mesa y mientras mastica mira en el baño pues ha sentido ruidos. Ahora le vemos comer en un plano picado, cuando cae la copa al suelo y se rompe, el Capitán David Bowman la mira y se oye a sí mismo respirar en la cama totalmente envejecido, moribundo. Bowman moribundo levanta su mano desde la cama en el momento de morir. En el siguiente plano vemos entonces el monolito ante su cama en el centro de la habitación. Desde el monolito vemos sobre la cama un feto brillante en su placenta, y después solamente el monolito. La cámara se acerca a la superficie negra del monolito hasta fundir en negro toda la imagen mientras comienzan de nuevo los compases de Así habló Zaratustra de Richard Strauss. Ese fundido parece que indica la incorporación del feto al monolito. Y tras el fundido, la tierra, los planetas en el espacio. A la derecha un planeta, y a la izquierda un feto con ojos enormes mira hacia él, y gira en su órbita. La cámara enfoca entonces en primer plano el feto. Fin de la película.


Actividades

Lee los siguientes textos de Kubrick y contesta a las preguntas formuladas en cada uno.

1. Argumento:

“Una explicación directa del argumento, en su nivel "más bajo" sería la siguiente: empezamos con ese artefacto depositado sobre la tierra hace 4 millones de años por exploradores extraterrestres que observaron el comportamiento de los primates de esa época y decidieron influir en su progreso evolucionista. Después, hay un segundo artefacto enterrado bajo la superficie lunar y concebido para dar testimonio de los primeros pasos del hombre en el Universo --una especie de señal de alarma cósmica--. Y, finalmente, hay un tercer artefacto colocado en órbita, alrededor de Júpiter y que está esperando el momento en el que hombre haya alcanzado el margen exterior de su propio sistema solar.

“Cuando el astronauta superviviente, Bowman, acaba por llegar a Júpiter, este artefacto le absorbe dentro de un campo de fuerzas o un puente estelar que le arroja a un viaje a través del espacio interior y el espacio exterior, y que finalmente le transporta a otra parte de la galaxia, en donde es instalado en un zoo humano, parecido al ambiente de un hospital terrestre sacado de sus propias ilusiones y fantasías. En un estado carente de tiempo, su vida pasa de la madurez a la senectud y a la muerte. Vuelve a nacer, y es un ser mejorado, un hijo de las estrellas, un ángel, un superhombre, y vuelve a la tierra preparado para el próximo paso adelante del destino evolucionista del hombre.

a-¿Qué crees que significa esta expresión de Kubrick, “una especie de señal de alarma cósmica”?

b-¿Qué visión del hombre se deduce de este texto?

2. Partes de la película

“La película está basada en una historia de Arthur C. Clarke, pero se puede decir que la secuencia con los monos constituye una historia, la de la luna otra, las relaciones con Hal y el asesinato de Hal son una tercera y el final una cuarta.

Yo diría que es un documental mágico en cuatro partes. También he probado de hacer en cierto modo, que no se diga nada importante en los diálogos y que todo lo que sea importante sea traducido visualmente o en términos de acción. Esto es todo, aunque el final sea bastante alusivo y que la mayor parte de los espectadores, si se les pregunta son incapaces de explicar y con éste motivo preguntan qué es lo que significa. Se puede entrar en contacto a nivel psicológico y emocional con mucha gente que, por su nivel cultural y su intelectualidad, no deberían interesarse por el tema de la película. En cambio, reaccionan muy bien y quedan muy emocionados. Cuando creo que si las mismas cosas estuvieran dichas de forma verbal --por muy bien dichas que estuvieran-- todas las barreras culturales se opondrían y rechazarían estas ideas.” 

a-Comenta aspectos de la película donde quede patente este intento de comunicarse sólo con imágenes ¿crees que lo consigue?

3. Motivo

“Lo que me ha impulsado a escoger este tema mejor que otro, es que muchos sabios y astrónomos creen que el universo entero es habitado por la inteligencia. Lo piensan porque el número de estrellas en nuestra galaxia es de cien mil, y el número de galaxias en el universo visible también es de cien mil, lo que hace que el número de soles en el universo sea alrededor de cien mil veces cien mil. Su teoría es que la formación planetaria no está hecha de manera accidental, sino de manera corriente y que la vida es una consecuencia inevitable; sobre un planeta situado en órbita estable, ni muy caliente ni muy frío, al cabo de cierto tiempo --dos o tres mil años-- la reacción química que junta los elementos de la vida, se produce por azar. La imaginación se desencadena libremente después que se considere lo que podría ser la evolución última de la inteligencia, no dentro de diez mil años ni dentro de cien mil, pero si al cabo de millones de años. Ya que nuestro sol no es precisamente viejo. En un gran número de otros mundos, la vida, la inteligencia, fueron creados hace mucho tiempo. También lo que me fascinó, es que si uno intenta imaginar las capacidades de inteligencia dentro de un millón de años, se da cuenta de que la vida llegará a tener varios niveles. Los químicos piensan que se puede parar químicamente el envejecimiento de las células e incluso volver hacia atrás. Esto constituye la primera etapa, dentro de trescientos, quinientos años. En una segunda etapa, dentro de diez o cincuenta mil años, las máquinas inteligentes tendrán el primer papel sobre el planeta, ya que todas las experiencias que todas las criaturas biológicas podrán conocer, serán vividas por las máquinas. Tendremos un mundo en donde las máquinas serán mas libres que los propios hombre, porque no estarán limitadas por sus experiencias personales, pero dispondrán de toda la experiencia que sea posible registrar. En esta etapa final, se desembocará a entidades que tendrán conocimiento total y podrán volverse seres de energía pura, espíritus en cierta manera. Tendrán una potencia casi divina. Comunicación telepática con todo el universo, maestría completa en todas las materias, capacidad de hacer las cosas que nosotros no creemos posible sino en Dios. Esto es lo que me ha fascinado en el tema. Es el fondo de la película y su razón de ser.”

a-Comenta y comprueba los datos científicos en los que pretende basarse Kubrick.

b-Aunque haya vida ¿debería considerarse que necesariamente todo proceso biológico debe desembocar en algo como nosotros?

c-Máquinas espirituales es el título que Ray Kurtzweill ha dado a uno de sus más importantes libros sobre la IA. ¿Cómo observamos en la película este motivo, fundamental para Kubrick según nos cuenta?

d-¿Qué supone para el hombre la posibilidad de esas máquinas espirituales?

e-Si viste IA, comenta en qué medida estos mismos motivos están en aquella película.

4. El monolito y la teología. Dios

“Diría que el concepto de Dios está en el corazón de 2001 pero no cualquier imagen tradicional y antropomórfica de Dios. No creo en ninguna de las religiones monoteístas de la Tierra, pero creo que cada uno puede construirse una definición científica de Dios, una vez que aceptas que hay aproximadamente cien mil millones de estrellas en nuestra galaxia, que cada estrella es un sol capaz de albergar vida y que hay aproximadamente cien mil millones de galaxias en el universo visible. Dado un planeta en una órbita estable, ni muy caliente ni muy frío, y dados unos cientos de millones de años de reacciones químicas creadas por la interacción de la energía solar en la química del planeta, es bastante seguro que la vida, en una u otra forma, eventualmente emergerá. Es razonable asumir que debe haber, de hecho, cientos de millones de planetas donde la vida biológica haya nacido y la posibilidad de que esa vida desarrolle inteligencia es alta. Ahora, nuestro Sol no es una estrella vieja y sus planetas son casi niños en edad cósmica, y eso quiere decir que hay cientos de millones de planetas en el Universo donde la vida inteligente está en una escala menor que la humana pero en otros cientos de millones pueden estar al mismo nivel e incluso otras donde esté cientos de miles de millones de años de adelanto con respecto a nosotros.”

”Cuando piensas en los gigantescos adelantos tecnológicos que el hombre ha hecho en apenas un milenio -- menos de un microsegundo en la cronología del Universo -- ¿puede imaginar el desarrollo evolutivo que formas de vida más antiguas pueden haber alcanzado? Deben haber progresado desde especies biológicas, que son carcasas frágiles para la mente, hacia entidades mecánicas inmortales -- y entonces, después de innumerables eones, pueden emerger de sus crisálidas de materia transformados en seres de pura energía y espíritu. Sus potencialidades serían ilimitadas y su inteligencia inconmensurable para los humanos.”

“Por otra parte, el concepto de Dios está en el corazón de esta película. Una vez que se empieza a hablar de tales posibilidades, te das cuenta de que las implicaciones religiosas son inevitables, porque todos los atributos esenciales de esas inteligencias extraterrestres son los atributos que damos a Dios. Lo que tratamos aquí, de hecho, es una definición científica de Dios. Y si estos seres de inteligencia pura intervinieron alguna vez en los asuntos del hombre, sólo lo podríamos entender en términos mágicos o divinos, tan alejados estarían sus poderes de nuestro propio entendimiento. ¿Cómo vería una hormiga sensible el pie que destroza su hormiguero? ¿como la acción de otro ser en un estado evolutivo superior al suyo o como la terrible intercesión divina de Dios?”

a-Pero entonces ¿en qué consiste esa definición científica de Dios?

b-¿Este Dios, en qué se distinguiría de los dioses de nuestras religiones monoteístas?

c-¿Qué visión del Universo (espacio-tiempo) se desprende de esta tesis teológica de Kubrick? ¿Es coherente con los conocimientos científicos que tenemos al respecto?

d-¿Según estos argumentos, es Dios quien crea al hombre, o es el hombre quien crea a Dios, como pretendía Feuerbach? ¿A imagen y semejanza de quién?

5. Hombre, técnica e Inteligencia

“Si un tigre naciera con una inteligencia genial, esto no habría sido un criterio de selección, ya que un tigre no tiene ninguna necesidad. Se desenvuelve muy bien; tiene colmillos, garras, una espesa piel, ve en la oscuridad. En cambio, las criaturas que se muestran en la película estaban en un mundo completamente hostil: el bosque estaba disecado durante la prehistoria --casi diez millones de años-- y los seres no tenían dones naturales; ni colmillos, ni garras, ni corrían muy deprisa y no tenían nada de especial. El uso de la herramienta y de las armas, llegó a ser un criterio importante de selección ya que permitía servirse de una manera eficaz. Y como las mutaciones tenían lugar en los mismos seres que eran más inteligentes, la inteligencia siempre ligada a la utilización de la herramienta o del arma, llegó a ser un criterio importante de selección; la inteligencia solamente ejercía su superioridad sobre los otros seres para sobrevivir, y esto les permitía un número de aplicaciones que se volvieron cada vez más complicadas y condujeron a la cooperación social. También me parece que estos útiles han hecho de la inteligencia un elemento esencial de la evolución y la más importante de las cualidades del hombre. George Bernard Shaw dijo: "El hombre tiene la fuerza de sus armas". Si se mira bien, el amor que tenemos por nuestras herramientas y nuestras armas, sea un coche, un revólver, es innegable. Las máquinas son bonitas, huelen bien. Existe una relación muy profunda entre ellas y nosotros. En la técnica espacial, los dibujantes dicen de un ingenio que es "sexy".Pienso que todo el mundo estaría de acuerdo en decir que hoy en día, la técnica ha progresado más deprisa que los valores morales y que el hombre ha creado, ahora, los medios de destruirse a sí mismo, sin haber encontrado una manera profunda de resolver sus problemas. Pero, de otro lado, no pienso que sea inevitable. No puedo imaginar que los hombres se destruyan los unos a los otros. Estoy seguro que algunos serán destruidos, quizás nosotros, pero no todo el mundo.”

a-¿Qué pueden significar estas últimas palabras de Kubrick?

b-¿Cómo queda reflejada en la película la visión que tiene Kubrick de la prehistoria?

c-¿Cuándo es necesaria la inteligencia, según Kubrick?

d-¿Qué relación hay entre inteligencia y útiles (herramientas y máquinas)?

e-¿Qué argumento evolucionista propone Kubrick? ¿Es correcto?

f-Compara la parte primera de la película, y este texto con la definición de Ortega de la técnica del azar y señala las diferencias más significativas entre estas teorías.

g-Lee el texto que aparece en la siguiente página sobre la carrera espacial  entre la URSS y EEUU, y el lugar que ocupa en ella la película 2001: una odisea del espacio:

http://members.tripod.com/~wazzo/Valcritica2001.html


Notas: Todos los textos de Kubrick han sido extraídos de la siguiente página:

http://www.cinefantastico.com/nexus7/cine/entrev.htm.

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