Biografía de Leonhard Euler

Primera Estancia en San
Petersburgo
2º y definitivo paso
por San Petersburgo
A finales del siglo
XVII y a principios del XVIII, Suiza fue el lugar de nacimientos de muchas de
las figuras más importantes de la matemática de la época. El matemático más
destacado que produjo Suiza durante esta época fue Leonhard Euler (1707 – 1783), que nació en Basilea.
El padre de Euler era
un pastor calvinista que esperaba que su hijo también siguiera el camino del
sagrado misterio. El muchacho estudió y en este ambiente descubrió su vocación.
El viejo Euler también tenía una buena preparación matemática, habiendo sido
discípulo de Jacques Bernoulli en su juventud, y colaboró en la instrucción de
su hijo en los elementos básicos de la matemática, a pesar de mantener la
esperanza de que Leonhard siguiese una carrera teológica. En cualquier caso, el
joven Euler recibió una educación muy completa ya que al estudio de la
matemática se unió el de la teología, la medicina, la astronomía, la física y
las lenguas orientales.
Terminó brillantemente
la Universidad, obtuvo el grado científico de maestro pero no pudo encontrar
trabajo, al no lograr una plaza de profesor vacante en Basilea.
Sin embargo, la amplitud de conocimientos
adquiridos le resultó muy útil cuando 1727 recibió una invitación para trabajar
en la Academia de Ciencias de San Petersburgo.
La oferta que recibió Euler era para ocupar una
plaza en la sección de Filosofía y Medicina.
En 1730 Euler se encontró ocupando la cátedra de
filosofía natural. Euler se convirtió en el matemático más importante de la
Academia a la edad de veintiséis años. Ese mismo año se casó con Mademoiselle
Gsell, una dama suiza, hija de un pintor que había sido llevado a Rusia por
Pedro el Grande y organizó su vida para dedicarse diligentemente a la
investigación matemática y a crear una familia que terminó por incluir a trece
hijos.
En 1738, perdió la vista de su ojo derecho, en
época e un intenso trabajo sobre la realización de un mapa geográfico de Rusia.
Pero su actividad científica crecía. Se cuenta que él mismo decía que su lápiz
parecía sobrepasarlo en inteligencia, por la gran facilidad con que fluían de
él las memorias, una tras otra, y a lo largo de su vida publicó mas de 500 libros y artículos. Durante casi medio siglo
después de su muerte continuaron apareciendo obras inéditas de Euler en las
publicaciones de la Academia de San Petersburgo.
Euler adquirió muy pronto fama internacional, e
incluso antes de abandonar Basilea había recibido ya una mención honorífica de
la Academia de Ciencias de París por un trabajo sobre la mejor disposición de
los mástiles en un buque. En años sucesivos Euler presentó a menudo memorias a
los concursos convocados por la Academia, y obtuvo doce veces el codiciado
premio que se otorgaba bianualmente. Los temas de estos concursos eran muy
variados, y en una ocasión, en 1724, Euler compartió con Maclaurin y con Daniel
Bernoulli un premio por un trabajo sobre las mareas. Euler no se mostró nunca
vanidoso, y escribió con la misma naturalidad obras de todos los niveles, incluidos
textos para ser usados en las escuelas rusas. Normalmente escribía en latín y
también en francés, a pesar de que su lengua materna era el alemán. Euler tenía
una extraordinaria facilidad para los idiomas, como podía esperarse, en parte a
causa de su origen suizo, lo que constituyó una gran ventaja para él, debido al
hecho de que una de las características de la matemática del siglo XVIII fue la
gran facilidad con que se desplazaban los matemáticos de un país a otro, y en
este sentido Euler no tuvo ningún problema con los distintos idiomas.
En 1741, Euler recibió una invitación de Federico
el Grande de Prusia para incorporarse a la Academia de Berlín, invitación que
fue aceptada. Euler pasó veinticinco años en la corte de Federico el Grande,
pero a lo largo de este período continuó recibiendo una pensión de Rusia, y
envió numerosos artículos a la Academia de San Petersburgo, al mismo tiempo que
a la Academia Prusiana. Cuando acababa de llegar, recibió una carta real,
escrita desde el campamentode Reichenbach, y poco después fue presentado a la
reina madre, que siempre había tenido un gran interés en conversar con hombres
ilustres. Aunque intentó que Euler estuviera a sus anchas, nunca logró llevarle
a una conversación que no fuera en monosílabos. Un día, cuando le preguntó el
motivo de esto, Euler replicó: "Señora, es porque acabo de llegar de un
país donde se ahorca a todas las personas que hablan". Durante su estancia
en Berlín, Euler escribió un notable conjunto de cartas, o lecciones, sobre
filosofía natural, para la princesa de Anhalt Dessay, que anhelaba la instrucción
de un tan gran maestro. Estas cartas son un modelo de enseñanza clara e
interesante, y es notable que Euler pudiera encontrar el tiempo para un trabajo
elemental tan minucioso como éste, en medio de todos sus demás intereses
literarios.
Catalina la Grande estaba deseosa de que el
prolífico matemático volviese a ocupar su lugar en la Academia de San
Petersburgo y Euler regresó a Rusia en 1766.
Este mismo año supo que estaba perdiendo la vista
del único ojo que le quedaba, por una afección de cataratas, y se preparó para
la ceguera casi total que le esperaba practicando en escribir con tiza en
grandes caracteres en una pizarra preparada a propósito, y dictando a sus
hijos. En 1771, cuando se declaró un gran fuego en la ciudad, llegando hasta la
casa de Euler, un compatriota de Basilea, Peter Grimm, se arrojó a las llamas,
descubrió al hombre ciego, y lo salvó llevándolo sobre sus hombres. Si bien se
perdieron los libros, mobiliario, se salvaron sus preciosos escritos. También
ese año sufrió una operación y volvió a ver durante unos días, pero el éxito de
la operación y la consiguiente alegría duraron poco, y Euler vivió casi durante
los diecisiete últimos años de su vida en una ceguera total. Ni siquiera esta tragedia
consiguió interrumpir sus investigaciones y publicaciones, que continuó al
mismo e incluso a mayor ritmo hasta 1783, en que, a la edad de setenta y seis
años, murió de una manera casi repentina mientras tomaba el té y jugaba con uno
de sus nietos.
Los trabajos científicos de Euler abarcan
prácticamente, todas las matemáticas contemporáneas a él. En todas las ramas de
las matemáticas hizo descubrimientos notables, que lo situaron en el primer
lugar del mundo. Euler fue capaz de comprender las matemáticas como un todo
único. Laplace indicó que Euler fue el maestro común
de todos los matemáticos de la segunda mitad del siglo XVIII.
La actividad de Euler, en lo fundamental tuvo una
orientación algorítmica. A la construcción de la teoría general llegaba
partiendo de problemas concretos, los cuales tenían importancia práctica.
Aproximadamente el 40% de todos sus trabajos estaban dedicados a la matemática
aplicada, la física, la mecánica, la hidromecánica, la teoría de la
elasticidad, la balística, la construcción naval, la teoría de máquinas, la
óptica y otras. Desde 1727 hasta 1783 la pluma de Euler no había cesado de
extender las fronteras de prácticamente todas las ramas tanto e la matemática
pura como aplicada, desde los niveles más elementales a los más avanzados.
Además, Euler escribía casi siempre utilizando el lenguaje y las notaciones que
aún usamos hoy, pues ningún otro matemático contribuyó en tal medida como él a
dar su forma actual a la matemática que hoy llamamos clásica, siendo el más
feliz inventor de notaciones de toda la historia de la matemática. A su llegada
a San Petersburgo en 1727 se vio encargado de ciertos experimentos relativos al
disparo de cañones, y en la exposición manuscrita de los resultados obtenidos,
escrita probablemente en 1727 ó 1728, Euler utilizaba ya la letra e más de una
docena de veces para representar la base del sistema de logaritmos naturales.
En una carta a Goldbach de 1731, Euler vuelve a utilizar su letra e para
"el número cuyo logaritmo hiperbólico es igual a 1"; esta notación
apareció impresa por primera vez en la Mechanica de Euler, publicada en 1736,
obra en la que se presenta por primera vez la mecánica newtoniana en forma
analítica. Este símbolo, que quizá le vino sugerido a Euler por la primera
letra de la palabra "exponencial", no tardó en ser admitido
universalmente. La consagración definitiva del uso de la letra griega pi para representar la razón de la longitud de la
circunferencia al diámetro, se debe también en buena medida a Euler, aunque ya
se había utilizado
en 1706, un año antes del
nacimiento de Euler, en la Synopsis Palmoriorum Matheseos, o "Nueva
introducción a la matemática" por William Jones (1675-1749). Fue, sin
embargo, la adopción del símbolo por Euler, en 1737 en primer lugar, y después
en sus popularísimos textos, lo que extendió su uso universalmente. El símbolo
i para la raíz cuadrada de -1 es otra de las notaciones introducidas por Euler
por primera vez, aunque en este caso lo adoptó hacia finales de su vida, en
1777. Probablemente este retraso se deba a que en sus obras anteriores había
utilizado la letra i de una manera bastante sistemática para representar un
"número infinito", en un sentido análogo pero no análogo al del i de Wallis. No sólo se utilizan hoy las notaciones
introducidas por Euler para designar números importantes. También en geometría,
en álgebra, en trigonometría y en análisis nos encontramos a cada momento con
el uso de los símbolos, terminología e ideas debidas a Euler. El uso de las
letras minúsculas a, b, c, para los lados de un triángulo y de las
correspondientes letras mayúsculas A, B, C, para los ángulos respectivamente
opuestos a ellos, proviene de Euler. La notación lx para el logaritmo de x, el
uso tan familiar hoy de la sigma para representar una suma y, quizá la más
importante de todas, la notación f(x) para una función de x, utilizada en los
Commentarii de San Petersburgo de 1734-1735, son otras de las notaciones de
Euler que seguimos utilizando en la actualidad. Se puede afirmar, pues, sin ninguna
duda, que nuestro sistema de notaciones matemáticas es hoy lo que es debido más
a Euler que a ningún otro matemático a lo largo de la historia.
La ceremonia
de celebración
On Friday, April 20th, 2007 - a few days after Euler's 300th
birthday, a celebration will be held in St. El viernes,
20 de abril de 2007, pocos días después del 300 cumpleaños de Euler, una
celebración tuvo lugar en San Martin's Church at Basel, where Leonhard was baptized on April 17th, 1707. Martin's Church, en Basilea,
donde fue bautizado Leonhard el 17 de Abril de 1707. Along with
representatives of the Swiss authorities, the university and the academies that
Euler later helped to shape by his work, the general public is cordially
invited to participate. Junto con representantes de las autoridades
suizas, la universidad y las academias de Euler que más tarde ayudó a dar forma
a su trabajo.
The program comprises a celebratory speech by a prominent speaker,
addresses by the various delegations and the first performance of a piece of music specially commissioned for this jubilee. El programa
dispone de un discurso de celebración por un destacado orador, que se ocupa de
las diversas delegaciones y en la primera ejecución de una pieza musical encargadas
especialmente para este jubileo.
Afterwards the
government of the canton Basel-Stadt offers an aperitif in the Blue House .Exposiciones de la vida y las obras de Euler
Del
17 al 19 de Junio del 207. La Biblioteca Pública de la Universidad de Basilea
muestra una exposición sobre:
"Leonhard Euler y los placeres de la ciencia -
Basilea felicita a la gran
matemático en el 300 aniversario de su nacimiento "

The exhibition offers a lively insight into Leonhard Euler's life
and work, presented for a general public. La exposición ofrece un animado Leonhard Euler
visión de la vida y el trabajo, que se presentará para el público en general. Guided by his autobiography, we will perambulate the
main stages of his biography in Basel, St. Petersburg, and Berlin; his
enormous scientific oeuvre will be exemplified by one work from each of these
periods. Guiada por su autobiografía, nos muestra las principales etapas
de su biografía en Basilea, San Petersburgo, y Berlín; su enorme obra
científica será un ejemplo de trabajo de cada uno de estos períodos. As befits an exhibition in Euler's native city, his
Basel roots and the first scientific activities of his youth will be
particularly emphasized. Como corresponde a una exposición en su ciudad
natal Euler, de Basilea sus raíces y la primera científica de las actividades
de su juventud se destacó en particular.
As a sample of the countless problems Euler treated, the
determination of the sum of the reciprocals of the square numbers will be
presented by a series of original documents. Como una
muestra de los innumerables problemas tratados Euler, la determinación de la
suma de intercambian números de la plaza será presentado por una serie de
documentos originales. Euler solved this so-called
"Basel Problem" in close collaboration with the circle of
mathematicians made up by his colleagues and friends from the Bernoulli family,
outlining at the same time a promising path through the mysterious labyrinth of
the prime numbers. Euler resolvió la llamada "Problema de
Basilea", en estrecha colaboración con el círculo de los matemáticos
formados por sus colegas y amigos de la familia Bernoulli, destacando al mismo
tiempo una prometedora ruta por el misterioso laberinto de los números primos.
The scientific plan of the exhibition was established by Dr. Fritz Nagel with the assistance of Sulamith Gehr; Cornelia Meyer and Trinidad
Moreno were responsible for its realization and design. En el plan
científico de la exposición fue creada por Fritz Dr Nagel con la asistencia de Sulamith Gehr; Cornelia Meyer y Trinidad
Moreno fueron los responsables de su realización y diseño.
También,
en Alemania, se va a publicar en la Universidad de Berlín una colección inédita
procedente de la Universidad de San Petersburgo.