Las enfermedades del Crecimiento


¿Qué es el crecimiento?

El crecimiento es un fenómeno dinámico a través del cual el individuo alcanza una talla determinada, aumenta progresiva y proporcionalmente de peso y consigue un desarrollo psicomotor y hormonal característico de la edad adulta según su sexo correspondiente.

Cuando nacemos todos hacemos más o menos la misma talla, pero la talla final de alguno de nosotros entrará dentro de una talla media normal y otros en una talla media baja. Es obvio que la mayoría heredamos las características de nuestros padres.

Un niño al nacer mide 50'8 cms.(*) y crece otros 25'4 cms. durante el primer año para llegar a alcanzar los 76'2 cms. al año de edad. Durante el segundo año de vida se reduce a la mitad la velocidad de crecimiento, por lo que a los dos años de edad cronológica el niño habrá alcanzado los 89 cms. de altura. Desde los 2 hasta los 12 años, aproximadamente, el niño crece a una velocidad regular de 5 a 6'35 cms. al año. El empuje del crecimiento puberal comienza alrededor de los 11 años en las chicas y 13 en los chicos. El crecimiento puberal dura dos años y está acompañado del desarrollo sexual. El desarrollo cesa entre los 16 y 18 años, cuando el crecimiento acaba con la fusión de los huesos.

La estatura de una persona adulta está determinada por múltiples factores, incluyendo la altura de los padres, la edad con la que empieza la pubertad y la aceleración de la velocidad de crecimiento. Una radiografía de mano o muñeca permitirá al doctor valorar la edad ósea y estimará que potencial de crecimiento le queda.

Abordar los problemas del crecimiento, es naturalmente interesarse por las medidas, pero también la maduración del esqueleto e intentar interpretar los datos facilitados por los exámenes básicos para sacar conclusiones con valor terapéutico.

(*) Son datos aproximados.

 


Variantes del patrón de crecimiento normal

Existen unas variantes del crecimiento que constituyen un grupo hetereogéneo de cuadros, alguno de ellos patológicos. Estas variaciones pueden oscilar dentro de la media normal.

Maduración acelerada.

Algunos niños llegan a ser más altos de entre la media de los de su edad cronológica, se trata de una situación fisiológica que representa el límite superior de la variación normal para la velocidad de maduración. La talla alta se acompaña de una aceleración de la maduración ósea y del desarrollo puberal. El crecimiento finaliza a una edad temprana, la talla adulta es normal.

Talla baja familiar o constitucional.

Es una variante del patrón de crecimiento normal. Se trata de niños que tienen un patrón de desarrollo caracterizado por talla alta a lo largo de toda la infancia, ritmo de maduración normal o ligeramente retrasado, que finalizan su periodo de crecimiento a la edad habitual y alcanzan una estatura adulta relacionada con la de los padres.

El diagnóstico resulta generalmente fácil a partir de la historia familiar, curva de crecimiento y valoración de la maduración ósea, que es normal para la edad cronológica.

Retraso constitucional del crecimiento y la pubertad.

Se trata en realidad de una situación fisiológica que transitoriamente simula una alteración definitiva del crecimiento. Existe un retraso del crecimiento en longitud, de la maduración ósea y del desarrollo sexual.

El patrón de crecimiento es bastante característico; son niños que crecen lentamente durante toda la infancia y se encuentran 2,5 ó 3 DE por debajo de la media correspondiente a su edad cronológica; sin embargo, el desarrollo estatural es adecuado para la edad ósea, que suele estar retrasada de dos a tres años. Al llegar a la edad de once a trece años no se produce la aceleración del crecimiento propio de la pubertad, ni se inicia la maduración sexual, ni avanza el desarrollo esquelético.

Finalmente, cuando la edad ósea es de doce a trece años en los niños y de diez a doce en las niñas, lo que sucede habitualmente entre los dieciséis y los diecinueve años, sobrevienen los cambios puberales, y, al final, se alcanza una talla adulta normal.

 


Modelos poco comunes pero dentro del Crecimiento normal

Hay muchas enfermedades y desórdenes que pueden causar baja talla y deficiencia de crecimiento.

Las deficiencias nutricionales: pueden causar un hipocrecimiento eventual por lo que una dieta equilibrada, con calorías y proteinas adecuadas, es esencial para el desarrollo normal.

Hay un número de desórdenes que pueden llevar a una pobre absorción de la comida. El fallo en la absorción de nutrientes y energía de la comida conlleva una deficiencia del crecimiento. Los niños con estas naturalezas pueden tener enfermedades que implican al estómago e intestinos y puede tener movimientos de vientre que son poco comunes en el patrón, aspecto y olor.

El tratamiento de estas condiciones a menudo implica una dieta especial. El desarrollo normal, normalmente se reanuda después de que esta ha sido tratada.

Las enfermedades de los riñones, pulmones y corazón: pueden conducir a un retraso del crecimiento como resultado de la inadecuada admisión de nutrientes o fortalecimiento de los productos de desecho y sustancias indeseables en el cuerpo. Los niños con diabetes, o hiperglucemia: se desarrollan mal, particularmente si el nivel de azúcar en la sangre no se le ha mantenido cerca del nivel normal.

Cualquier enfermedad que sea severa, puede tener un efecto adverso sobre el crecimiento. Estres severo o trauma emocional pueden también causar fallos de crecimiento.

 


Displasias óseas

La malformación en el desarrollo del cartílago y del hueso produce otra forma de talla baja. Los niños con una displasia esquelética, o condrodistrofia, son pequeños y su cuerpo es desproporcionado; la inteligencia es normal. Algunas condrodistrofias son heredadas, otras no lo son. Las causas de la mayor parte de estas displasias esqueléticas no son conocidas, si bien se está llevando a cabo investigaciones para identificar la genética y los mecanismos de la biomecánica que están complicados.

Las posibilidades de que los padres tengan un segundo hijo con el mismo problema no puede ser estimado hasta que el tipo específico de displasia esquelética sea identificada mediante un examen físico y radiografías de huesos.

 


Retraso de crecimiento intrauterino

El niño que nace prematuro es muy pequeño, no obstante su talla es normal dada su edad de gestación (periodo de tiempo en el útero). Pero algunos niños son más pequeños y pesan menos de lo que deberían al nacer, es decir, tenían una probabilidad de crecer en el útero, pero no alcanzaron la longitud y peso adecuado en su periodo de gestación. Este tipo de hipocrecimien- to en el embarazo, es el llamado "retraso de crecimiento intrauterino".

Esto puede ser debido a un problema con la placenta, el órgano en el útero de la madre que suministra los nutrientes y el oxígeno al niño. Una infección viral durante el embarazo puede afectar la placenta y al niño y causar un retraso de crecimiento intrauterino. Algunos niños que se quedarán pequeños, mientras que otros pueden recuperarse y alcanzar la talla normal.

Debido a que son muchas las diferentes causas que pueden motivar el hipocrecimiento intrauterino, no hay un solo tratamiento efectivo para incrementar la altura de estos individuos. Algunas veces la causa del mismo no puede ser identificada.

 


Síndrome de Turner

El síndrome Turner es una alteración cromosómica encuadrada dentro de las disgenesias gonadales. Su causa en general es la pérdida de uno de los cromosomas sexuales (cariotipo XO), aunque más raramente se puede producir por anomalías morfológicas sexuales o por mosaicismos (presencia de más de una línea celular).

Se da uno de cada 2500 nacidos vivos del sexo femenino. Este síndrome puede ser detectado a causa de la presencia de ciertos fallos físicos, siendo las características más frecuentes: la talla baja (en general inferior a 150 cm.); infantilismo sexual (porque faltan los ovarios que están sustituidos por unas cintillas rudimentarias); y alteraciones somáticas (cuello de esfinge, por aparición de unos pliegues cutáneos de forma triangular que van desde las orejas a las clavículas; tórax en escudo con separación de las mamilas; aumento de la angulación de los antebrazos sobre los brazos; malformaciones cardiacas; malformaciones renales; otras alteraciones). Es importante saber que no siempre se dan todas estas características.

El síndrome de Turner se detecta mediante un test especial de sangre (cariotipo) para buscar los cromosomas sexuales dañados o perdidos. La reposición de las hormonas ováricas perdidas permiten a estas niñas desarrollar normalmente sus características sexuales femeninas.

 


Deficiencia de hormona tiroidea

Un niño con deficiencia de hormona tiroidea tiene un crecimiento lento y es física y mentalmente lento, produciendo además otros problemas.

El hipotiroidismo o falta de hormona tiroidea, se puede presentar al nacer o desarrollar en cualquier tiempo de su infancia e incluso más tarde. Es muy importante tratar lo más rápidamente posible el hipotiroidismo, especialmente si ocurre durante el rápido crecimiento del periodo infantil.

Esta deficiencia es fácil de diagnosticar con un simple test de sangre y fácil de tratar.

Con un diagnóstico temprano y un tratamiento contínuo, estos niños crecen y se desarrollan normalmente.

 


Deficiencia de hormona de crecimiento

Si bien son muchas hormonas las que trabajan juntas para estimular el desarrollo normal, la hormona de crecimiento es una de las más importantes. Es producida por una glándula pequeña llamada "pituitaria o hipofisis", localizada debajo del cerebro (hipotálamo) en medio del cráneo. La glándula pituitaria fabrica otras hormonas que estimulan otras glándulas.

Las anormalidades pituitarias pueden causar un número de problemas que da como resultado un retraso de crecimiento: el hipotiroidismo puede venir a consecuencia de una malfunción pituitaria, como puede hipercorticalizar (exceso de hormona de estres).

La deficiencia de hormona de crecimiento es a consecuencia de una formación anormal de la glándula pituitaria o hipotálamo, o dañar a una de estas áreas sucediendo durante o después del nacimiento.

 


Sumario

Existen muchas causas que producen el hipocrecimiento. Algunas son temporales o, simplemente, son variaciones de patrones normales del crecimiento, mientras que otros son heredados o asociados con otros problemas físicos. Estos necesitan ser evaluados por un doctor que puede diferenciar entre varios tipos de problemas de crecimiento.

Una señal para los padres que sospechan dicho problema en su hijo es cuando el que niño crece menos de 5 cms. al año, después de los 2 años de edad cronológica, debe ser examinado por un pediatra, médico de cabecera, u otro especialista cualificado, de forma regular, garantizando así el crecimiento del niño y la salud en general. Muchas de las condiciones asociadas con la baja talla o falta de crecimiento pueden ser tratadas.

Las investigaciones que se están llevando a cabo van dirigidas hacia el trabajo en el desarrollo de mejores métodos de diagnóstico y tratamiento en muchos tipos de hipocrecimiento. Incluso aunque no exista tratamiento para alguno de estos casos, hay muchas maneras de que un niño y su familia puedan beneficiarse de una profunda evaluación de la situación.

Doctores, enfermeras, psicólogos, trabajadores sociales y otros profesionales pueden trabajar juntos para ayudar a los niños con problemas de crecimiento y a sus familias indicando y consiguiendo apropiadas metas físicas, emocionales, sociales y educacionales.

 


Alteraciones psicológicas

El niño y adulto de corta talla tienen una minusvalía que desencadena en ellos una serie de problemas psíquicos y emocionales que les puede producir una mayor vulnerabilidad psicológica y por ello, en algunos casos, una mayor facilidad para la enfermedad psíquica.

En el terreno psicológico los problemas con los que frecuentemente nos hemos encontrado son los siguientes: retraimiento; suspicacia; autoestima; choque de espejo; sentimiento de inferioridad; inmadurez; negación del problema; sobre protección; integración familiar; frustración ante la dependencia; estabilidad emocional y afectiva; nivel de afectación física; rendimiento escolar; concienciación social.

En cuanto al apartado de concienciación social, una vez dada a conocer toda la problemática de las personas con problemas que afectan a esta minusvalía física, menos aún si esta es, como en el caso que nos ocupa, poco frecuente. La integración de las personas de baja talla debe lograrse en distintos ámbitos, estos son: familiar, escolar, social y laboral.

1.- Familiar: Esta integración familiar se da con más facilidad cuando mayor es el conocimiento de la enfermedad, tanto por parte de los padres como de los hermanos y familiares.

2.- Escolar: Los centros escolares deben estar preparados para acoger a los niños con problemas de crecimiento suprimiendo barreras arquitectónicas. En el aspecto personal sería positivo que tanto los profesores como el resto de los alumnos del colegio recibieran una información suficiente no sólo sobre la enfermedad en sí, sino también de la ayuda que las personas necesitan ya que esto facilitaría en buena medida la integración de estos niños en el colegio.

3.- Social: Para que se dé esta, ha de existir primero una buena integración personal, familiar y escolar. La sensibilización social de esta problemática existente tendría que venir apoyada por los medios de comunicación, pues de este modo se da la información de una forma eficiente, al llegar esta a un mayor número de personas.

4.- Laboral: La problemática de índole laboral no es más que una consecuencia de la problemática social.

CLASIFICACION DE LOS TRASTORNOS PSIQUICOS MAS FRECUENTES

Reacciones de adaptación; trastornos de conducta; trastornos de personalidad; problemas de relación; trastornos sexuales; neurosis; síndrome de dependencia alcohólica; drogadicción; tartamudez; anorexia nerviosa; tics; alteraciones en el sueño; trastornos psicosomáticos; psicosis; retraso mental; fracaso escolar; otros.

 


¿Cómo deben evitar los padres sobreproteger a su hijo?

La primera reacción de unos padres ante su hijo con cualquier minusvalía es la de intentar protegerle frente a todo tipo de peligros, problemas o fracasos. En este sentido hay que destacar que hay una sobreprotección de los padres hacia el niño que puede impedir una normal maduración de su personalidad. La auténtica maduración tiene lugar cuando el niño adquiere su autonomía y sabe, sin necesidad de que se lo digan, eludir los peligros.

Recuerda que los niños aprenden a ser autosuficientes solamente si los padres les dan la oportunidad. Te sorprenderás de lo bien que tu hijo se las arregla. Emplea la disciplina con tu hijo pequeño lo mismo que con tus otros hijos. Estimúlale, lo mismo que a tus otros hijos, para que conozca nuevas cosas. No le empujes pero tampoco le sujetes. Aprende a confiar en sí mismo.

Trata y responde a tu hijo de acuerdo con su edad y no con tamaño y ayuda a los demás, amigos, vecinos y profesores a que hagan lo mismo.

Los padres tienen que ser conscientes en todo momento de que su papel es orientar al niño para que viva su propia vida, pero no vivir por él.

Si el niño crece dentro de un ambiente de sobreprotección, cuando sea adulto existirá un fenómeno que es el de "frustración ante la dependencia", ya que responde a la incapacidad de satisfacer una necesidad. Cuando mayor sea el objetivo deseado mayor será el grado de frustación. Es como si toda la energía emitida para conseguir un objetivo, que no es alcanzado, rebotara contra el mismo sujeto que la ha generado.

 


¿Necesitará su hijo una escuela especial?

No hay ninguna razón por la que tu hijo no pueda asistir a una escuela normal, a menos que tengas graves problemas ortopédicos, que incluso se puede arreglar con los profesores de alguna forma, para que no sea obstáculo alguno la participación de tu hijo en una escuela normal, de hecho es una experiencia muy importante. Sería útil, igualmente, para la escuela tener alguna información sobre el tema de tu hijo.

En cuanto al rendimiento en la vida escolar se ve influido por múltiples aspectos. Hay que tener en cuenta que los fracasos escolares en los casos de niños con déficit de crecimiento, retraso debido al mal estado general, presentan varios de los motivos que provocan frecuentemente este problema, por lo que no es raro encontrar que durante su periodo escolar se hallen retrasados en varios cursos.

Se señala la existencia de una relación entre el estado de salud y el éxito escolar, indicando además otros factores como la inteligencia y el status social, que intervienen también en el mismo. Estos factores últimos afectan a dicho rendimiento de todos los niños, mientras que los primeros sólo afectan a los niños con problemas físicos.

 


Sugerencias

1. Trata a tu hijo de acuerdo a su edad, no a su estatura.

2. Asegúrate de que los profesores conocen la edad de tu hijo y de que lo tratan de acuerdo con ella. Comprueba que no va retrasado en el colegio únicamente a causa de su talla.

3. Estimula las actividades extraescolares.

4. Mantén la línea de comunicación abierta. Anima a tu hijo a discutir situaciones o circunstancias que le puedan estar preocupando.

5. Si es necesario, obtén el consejo de un profesional para tí y/o tu hijo.

 


Enfermedades poco comunes o "raras"

Acondroplasia.

Agenesia del Bulbo raquídeo.

Acromegalia.

Artritis crónica juvenil.

Artrogriposis.

Baja talla constitucional.

Crecimiento Fetal retardado.

Déficit de Hormona de Crecimiento.

Hiperplasia Suprarenal congénita.

Displasias Óseas.

Mucopolisacaridosis:

- Síndrome de Hunter

- Síndrome de Hurler

- Síndrome de Maoteaux-Lamy

- Síndrome de Morquio.

- Síndrome de San Filippo.

- Síndrome de Scheie.

- Síndrome de Sly.

Osteogénesis Imperfecta (huesos de cristal).

Picnodisostosis.

Polimarformaciones.

Síndrome de alcoholismo fetal.

Síndrome de Edwards.

Síndrome de Cornelia de Lange.

Síndrome de Laron.

Síndrome de Noonan.

Síndrome de Prader Willi.

Síndrome de Rubinstein Taybi.

Síndrome de Silver Russell.

Síndrome de Turner.

Síndrome de Williams.